VALPARAÍSO. Por la imposición pretendida de la alcaldesa María Guadalupe Ortiz Robles, de otorgar 13 espacios a igual número de vendedores ambulantes, el comercio formal del municipio exigió respetar el permiso federal otorgado para el uso del domo del Mercado Valparaíso.
Tras varias quejas expresadas con anterioridad, los cinco gremios del Tianguis dominical del mercado, el comercio establecido del domo y el de las calles Hidalgo, Morelos y 5 de Mayo, lograron una reunión con funcionarios y regidores de la administración para exigir que se retire a los 13 informales del domo, a quienes la alcaldesa les otorgó permiso de instalarse atendiendo a favores políticos.
Los vendedores formales afirmaron que la presidenta municipal impuso una postura de “aquí mando yo”, al instalarlos con un pago mínimo de 30 pesos por semana por uso de piso, “lo que es un abuso”, mientras ellos deben pagar renta y todos los servicios y permisos.
Recordaron que ellos tienen la documentación oficial de cuando se entregó el domo hace 23 años para el uso de los clientes del mercado; la alcaldesa consideró que los reglamentos al respecto ya están desfasados de tiempo y circunstancias, por lo que ellos le recordaron que aún con ello, están vigentes y deben respetarse.
En la reunión, los comerciantes de los cinco grupos formales les hicieron ver a los regidores que con los permisos para que los ambulantes operen de lunes a viernes todos se ven afectados, pues la calle aledaña al mercado es la Hidalgo “y ya nadie iba para allá”.
Recordaron que la finalidad del permiso federal obtenido en aquel entonces tenía la intención de usarlo como estacionamiento para sus clientes y que los domingos se desalojaría para instalar aquí, el tianguis dominical, “no para que hubiera comercio informal toda la semana”.
En la reunión que se tornó por momentos ríspida, finalmente se llegó a un acuerdo con las autoridades, al sugerir los regidores que una salida viable será construir otro domo como ampliación hacia el frente para instalar ahí a los ambulantes y ofrecieron aprobar un recurso extraordinario en cabildo para lograrlo.
El acuerdo implica que los comerciantes permitirán que el grupo de 13 informales se sigan instalando por el periodo de construcción del otro espacio, pero respetando que utilizarán áreas de tres por cinco metros, ya que una de las comerciantes quería utilizar cien metros para ella sola.
Los comerciantes recordaron que ellos no se oponen a las oportunidades para más personas “todo mundo tiene derecho a buscar el sustento de sus familias”, pero una vez que se les construya el espacio, deberán integrarse como comercio formal con obligaciones como ellos las tienen.
Esto es, que así como ellos, por ejemplo en el mercado, pagan una renta de 539 pesos mensuales, también cubren cuotas, así como los permisos y licencias por parte del ayuntamiento, así como sus servicios de luz y agua.
Los regidores ofrecieron aprobar una partida presupuestal para la construcción del segundo domo a la brevedad, con lo que, celebraron los comerciantes, el asunto se resolvió por la vía pacífica y con la voluntad de todas las partes.
