Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’ y líder del ‘Cártel Jalisco Nueva Generación’ (CJNG), fue abatido el 22 de febrero junto con seis integrantes de su círculo cercano durante un operativo federal en la sierra de Tapalpa. De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), fuerzas especiales del Ejército lograron su detención tras un despliegue coordinado con el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
Durante la intervención, el personal militar fue agredido por presuntos integrantes del grupo criminal y repelió el ataque. Cuatro murieron en el lugar y tres más, gravemente heridos, fallecieron durante su traslado aéreo a la Ciudad de México, entre ellos Oseguera Cervantes. La dependencia federal informó que serán las autoridades ministeriales las encargadas de realizar la autopsia y las pruebas periciales para la plena identificación y certeza jurídica del proceso.
En el operativo también fueron detenidas dos personas y se aseguraron vehículos blindados y armamento de alto poder, incluidos lanzacohetes con capacidad para derribar aeronaves. Tres elementos militares resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales de la capital del país. La operación contó con información complementaria de autoridades de Estados Unidos en el marco de la cooperación bilateral.
Tras confirmarse la captura y muerte del líder criminal, se desató una jornada violenta en Jalisco y otras entidades. Hasta las 19 horas del domingo, el gobierno estatal reportó 83 incendios de vehículos y comercios –principalmente bloqueos– distribuidos en 22 municipios, con mayor concentración en Zapopan, Guadalajara y Puerto Vallarta. Los hechos dejaron 12 personas fallecidas, entre ellas ocho elementos de la Guardia Nacional, un policía estatal, un agente de la Fiscalía estatal y una mujer civil. También se reportaron 12 uniformados lesionados y al menos 10 detenidos.
El gobernador Pablo Lemus Navarro activó el Código Rojo, instaló sesión permanente de la Mesa de Seguridad y ordenó la suspensión temporal del transporte público y eventos masivos. Aunque el servicio se reanudó parcialmente por la tarde-noche del domingo, la entidad vivió horas de calles vacías, comercios cerrados y temor generalizado ante una reacción violenta que trascendió fronteras estatales y tuvo reacciones también estados como Aguascalientes, Zacatecas, Michoacán o Tamaulipas.
