SOMBRERETE. Durante la conferencia del lunes, el alcalde Ramiro Hinojoza Aguayo informó que regresó dos días antes del plazo establecido en la licencia de su cargo, la cual solicitó para abanderar la lucha de los productores de frijol sobre exigir mejores condiciones de comercialización y la apertura de los centros de acopio.
Compartió que se reincorporó el miércoles pasado a las actividades de la alcaldía, tras el anuncio de la visita del gobernador David Monreal Ávila en Sombrerete.
Sobre la comercialización del frijol, Ramiro Hinojoza reconoció que hubo algunos avances en la apertura de los centros de acopio, pero con una atención lenta.
Detalló que en un recorrido por las bodegas, en coordinación con líderes de las distintas regiones, se verificó que ya abrieron la de Sain Alto, comunidad Menonita y de las localidades Colonia Benito Juárez, Colonia González Ortega, Colonia Progreso, Agua Zarca y El Barranco, “donde ya se está movilizando el grano”.
Aunque, puntualizó, hay sitios donde apenas están comenzando a retirar el producto acopiado del año pasado de forma lenta, entre ellos está la cabecera municipal, Agua Zarca, Charco Blanco, Morelos y Lo de Mena.
El alcalde informó que, tras las manifestaciones de los productores de frijol, se realizó una minuta donde las autoridades se comprometen a atender sus demandas.
Este documento fue firmado por el representante de Alimentación para el Bienestar, Yves Eduardo Gonzále y el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, así como representantes de las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y del Campo (Secampo).
AUDIENCIA CON CLARA BRUGADA
Ramiro Hinojoza agregó que durante el tiempo que acompañó a los productores intentó solicitar una audiencia con Clara Brugada Molina, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, para pedirle que “pudiéramos generar una sinergia estratégica que permitiera comercializar de manera directa el frijol [de Sombrerete] en el principal centro de distribución de la capital”.
Lo anterior, dijo, sería en el Mercado de Abastos, un centro de comercialización “inmenso donde cada semana llegan cientos de toneladas de frijol”.
Comentó que espera una respuesta positiva a la petición, al enfatizar que los productores siguen vendiendo “por necesidad” el frijol a nueve o 10 pesos el kilo, un precio irrisorio.
El alcalde añadió que buscó más posibilidades en otros estados, como Hidalgo para presentar a Sombrerete como el principal productor y abrir mercado ahí.
