SAIN ALTO. Habitantes afectados por los apagones diarios mantuvieron durante tres días selladas con soldadura las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para exigir una solución. Sin embargo, este miércoles el personal de la paraestatal quitó por la fuerza “los candados” e ingresó, lo que violó su libertad de manifestación.
ANTECEDENTES
Los habitantes, principalmente de la cabecera, denunciaron que padecen de un servicio deficiente de energía porque el 16 de septiembre se quemó el transformador que los abastece. Aunado a ello tienen tres meses sin obtener respuesta efectiva por parte de la CFE, por lo que determinaron bloquear las
oficinas este lunes.
Para garantizar que no ingresarían los empleados de las oficinas de atención de Sain Alto, los afectados sellaron la cortina del local con soldadura, pero este miércoles por la mañana llegaron trabajadores para retirarla e ingresaron por la fuerza.
Ante ello, los habitantes colocaron lonas y sillas para mantenerse en protesta por tiempo indefinido, exigiendo la presencia del superintendente de zona Fresnillo, Vladimir Núñez Muñoz, quien arribó por la tarde para escuchar sus demandas.
LAS QUEJAS
Los usuarios reclamaron a la paraestatal la falta de seriedad en proporcionar un servicio de calidad. “No estamos para pedirles, estamos para exigirles la luz porque nosotros pagamos y necesitamos un servicio al 100 por ciento”, dijo una mujer, quien aseguró que por los cortes se quemó su refrigerador y una licuadora.
Refirió que desde septiembre padecen días sin el servicio y “hay muchas personas afectadas que con tanto sacrificio compramos electrodomésticos, para que ahora ya no tengan televisión, licuadora o lavadora”.
Otra persona reclamó que los apagones afectan a toda la cabecera municipal y también a comunidades como Sain Bajo, El Sáuz y El Cazadero.
Maestros foráneos también reclamaron que la falta de luz afecta a las actividades en línea y, por tanto, a sus labores. Recriminaron que pese a las fallas ellos pagan el servicio de forma puntual pero, si se atrasan, se les corta de inmediato.
Criticaron además que mientras ellos padecen por la falta de energía “ustedes están bien agusto, y nosotros nos tenemos que chingar. Si pagamos, que se nos respete con un buen servicio de luz”.
Los habitantes agregaron que, pese a los reportes por fallas, los empleados nunca acuden o se comportan de forma prepotente, entre ellos señalaron a la secretaria por “grosera” y pidieron que fuera retirada.“Exigimos trato digno, ya basta. Tenemos más de tres meses sufriendo”, insistieron.
ESTE JUEVES SE RESTABLECE SERVICIO
Tras escuchar los reclamos de los habitantes, Vladimir Núñez justificó que la tardanza de respuesta se debió a que en dos meses no encontraron un proveedor que reparara el transformador, pero ante la presión este miércoles ya venía en camino, desde San Luis Potosí, otro aparato usado.
Al respecto, los afectados reclamaron que se instalara uno nuevo “y no chatarra” para acabar con todo el problema. No obstante, el funcionario contestó que para ello se requiere una licitación internacional y esperar un año para que se pueda concretar la compra.
Por ello, reiteró que este jueves, una vez que esté en Sain Alto el aparato traído desde San Luis, se trabajará todo el día para hacer pruebas hasta que funcione bien por lo que advirtió, se desconectará el servicio para que estén atentos en lo que se realizan los trabajos.
Luego del diálogo con el superintendente, los manifestantes expusieron que debía firmarse una minuta de acuerdo que será su respaldo de que hoy quedará solucionado el problema. Vladimir Núñez además ofreció llevarse la queja del cambio de secretaria, pero dijo que tendrá que hablar con el sindicato.
También ofreció abrir un módulo de quejas para recibir peticiones personales en coordinación con la Presidencia Municipal y así ofrecerles un trámite de manera más eficiente.
