San Marcos tiene la fama de los paros y bloqueos
“Ojalá podamos tener el coraje de estar solos, y la valentía de arriesgarnos a estar juntos”: Eduardo Galeano
Nuevamente, como ya es una costumbre, la ciudad demostró ser la capital de los bloqueos, donde tapas una vialidad y se hace un auténtico desmadre. Y no estoy en contra de la libertad de manifestación, de la protesta legítima, pero sí de que, en nombre de facciones con intereses particulares, se les ocurra encerrarnos para pedir huevos con jamón, jugo de naranja y wafles.
La neta es que la falta de inteligencia y racionalidad demuestra que, en nuestra ciudad, cualquiera puede cerrar el bulevar y con ello generar terror. Y si a eso le añadimos la falta de capacitación a los agentes de vialidad, pues el asunto se pone más dramático.
La gente abandonada por los autobuses, que camina para dirigirse a la chamba, a la escuela, a abrir el changarro, al centro de salud, parece ser un desfile de hormiguitas abatidas por el encabronamiento. Pero no pasa nada, que se chinguen mientras la pequeña burguesía de pseudo izquierda, ve el menú para sentarse a la mesa de negociación, para exigir que se les sirva de comer decentemente y no pinche comida de proletario. ¡Esa es la izquierda que necesita el país, señores!
Y así, con el rostro escondido tras un pañuelo que, por cierto, jamás utilizó Genaro Vázquez Rojas, en el clímax de la represión de los gobiernos priístas, el comité de estudiantes negoció menú europeo y billelle para sus prácticas.
Todo ello para continuar con su formación de profesores para las escuelas rurales que buscan abatir el analfabetismo en el país, que se estima en alrededor de entre el 4.2 y 4.5 por ciento (algo así como entre 4.5 millones). Digo, según datos históricos, las escuelas rurales se fundaron en la década de los veintes del siglo pasado, con la consigna de acabar con el mentado analfabetismo.
Pero como si fueran parte de la Generación Z, los morros atravesaron camiones y cerraron las vialidades para protestar pacíficamente. Así tuvieron a la ciudad por unos días, para delicia de la ciudadanía. Lo único que les faltó fue convocar a la marcha de los jóvenes en contra de todo y nada.
Jóvenes como Vicente Fox, Guadalupe Acorta Naranjo y demás fauna, se unieron jubilosos a la marcha, para pedirle a todos los santos y vírgenes que se acabe el comunismo que gobierna el país. Sí, pendejadas por el estilo que se atrevieron a gritar los paleros contratados por la derecha y -según fuentes confiables- financiados por organizaciones extranjeras y nacionales, entre las que se encuentran las empresas de Salinas Pliego.
Y ahora resulta que hasta Fox es Carlos Manzo, cuyo homicidio se convirtió en el eje mediático de la marcha. ¡Chale! Ya dejen de revictimizar a este cuate o tendremos que revictimizar a todos los líderes campesinos y obreros asesinados por los regímenes priístas, muchos de los cuales se enfrentaron al sistema capitalista para construir una sociedad más justa y libre. Y no desde un móvil, sino desde la sierra, a chingadazos, porque entonces la marcha de algunos jóvenes inocentes, ahora busca transformarse en la mesa de negociación de Fox para que le regresen su pensión o la de Salinas Pliego para no pagar los impuestos que debe y no ha pagado.
Estoy cierto de que mucha gente fue sin saber que onda, azuzada y pagada por siniestros personajes de la vida política, para sudar calenturas ajenas en beneficio de la derecha y ultraderecha en México, que recorre el continente.
Vi una fotografía de una niña con un cartel donde pedía que Bukele fuera su presidente. ¿Se imaginan que pinche horror de este violador de la Constitución salvadoreña? Sí, porque se reeligió a pesar de la prohibición constitucional de reelecciones consecutivas. Pero a este chango le valió y con el apoyo de sus legisladores, destituyó a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y nombró otros a su modo para que le dieran chance de ser candidato. ¿Ahí la derecha mexicana no dice nada?
Los mexicanos debemos estar atentos, por que los Fox, los Salinas Pliego, los Claudios Xicótencatl González y fauna que les acompaña, no duermen, siguen leyendo las memorias de Franco (que Dios lo tenga a fuego lento) para seguir jodiendo.
