Derecho Humano al trato digno
La dignidad humana constituye el eje central de todos los Derechos Humanos, es el principio que sostiene que toda persona, por el simple hecho de serlo, merece respeto y reconocimiento, sin distinción alguna.
En este sentido, el Derecho Humano al trato digno se traduce en la obligación de los Estados, las instituciones y la sociedad en general de abstenerse de cualquier acto que humille, discrimine o deshumanice, y de generar condiciones que permitan a las personas vivir con libertad, igualdad y respeto.
Este derecho no es abstracto ni simbólico, sino un mandato jurídico, ético y social que busca erradicar prácticas de violencia, discriminación, exclusión y abuso, encuentra sustento en múltiples instrumentos nacionales e internacionales.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) establece en su artículo 1 que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.
Asimismo, diversos pactos internacionales, como el Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), refuerzan el principio de dignidad como base para el goce de todos los demás derechos.
En el ámbito regional, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969) reconoce el derecho de toda persona a que se respete su integridad física, psíquica y moral, lo que se traduce en un mandato de trato digno.
En muchos países, incluidas constituciones como la mexicana, la dignidad humana es reconocida como un derecho fundamental y como valor supremo que guía la interpretación de todo el sistema jurídico.
Al reconocer el trato digno como un derecho humano, los Estados tienen responsabilidades claras que se dividen en tres niveles:
Respetar: abstenerse de conductas que impliquen trato denigrante, discriminatorio o inhumano.
Proteger: garantizar que actores privados, como empresas o particulares, no vulneren la dignidad de las personas (por ejemplo, a través de acoso laboral, discriminación en el acceso a servicios o violencia institucional).
Garantizar: generar leyes, políticas públicas y mecanismos efectivos que aseguren el trato digno en todos los ámbitos, incluyendo la justicia, la salud, la educación, la seguridad y el trabajo.
El trato digno debe ser un criterio rector en la atención a víctimas, en el sistema penitenciario, en los servicios de salud y en cualquier relación entre autoridades y ciudadanía.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
