Close Menu
    Lo último

    Asegura DMA que la paz llegó para quedarse en Zacatecas

    29 de agosto de 2026

    Aprueba descuentos de hasta 70% en recargos del predial

    29 de agosto de 2026

    Destaca Medina Mayoral inversión en corporaciones de seguridad

    29 de agosto de 2026
    Facebook X (Twitter) YouTube
    Destacado
    • Asegura DMA que la paz llegó para quedarse en Zacatecas
    • Destaca Medina Mayoral inversión en corporaciones de seguridad
    • Inauguran Casa del Bienestar
    • Acusan simulación en consulta de Usicamm
    • Atropellan a hombre en Fresnillo; conductor se da a la fuga
    • Presentan amparo contra la eliminación del ascenso y el descenso del fútbol profesional
    • Después de tres días, restablecen bombeo del Sistema Pardillo
    • Advierte Monreal rupturas en Morena rumbo a 2027
    Facebook X (Twitter) YouTube Instagram TikTok Telegram
    NTR ZacatecasNTR Zacatecas
    • Portada
    • Noticias
      • Zacatecas
      • Fresnillo
      • Municipios
      • México
      • Mundo
      • Alerta Roja
      • Deportes
      • Cultura
      • Salud
      • Tecnología
      • Espectáculos
      • Crítica
    • Editoriales
      • Los Monos de El Tal Yo
      • Opinión
      • Veneno Puro
    • Multimedia
    NTR ZacatecasNTR Zacatecas

    Inicio»Editoriales»Opinión»TRAVESÍAS
    Opinión Por MARCO ANTONIO FLORES ZAVALA

    TRAVESÍAS

    24 de octubre de 2025No hay comentarios4 Minutos de lectura
    Facebook Twitter WhatsApp Email Telegram

    Los prerevolucionarios

    Los antirreeleccionistas zacatecanos de 1910 son estudiantes, profesionistas y pequeños empresarios. Están vinculados a los entornos culturales que les consigna las sociabilidades donde se desenvuelven. La esfera pública hace convivir liberales radicales con protestantes, positivistas con católicos que no niegan el signo de su creencia. En conjunto son poesía y prosa política. Las prácticas que les identifican son la lectura del libro La sucesión presidencial de Francisco I. Madero y una escasa participación en las instancias de poder.

    Madero aseveró, en mayo de 1910, que en muchas ciudades de Zacatecas existían clubes antirreeleccionistas, salvo en la capital del estado. Ahí ubica como correligionarios a los eternos jacobinos Tomás Lorck y Benito Garza. Ellos dirigen la añosa plataforma ideológica del liberalismo radical, la que se opone al autoritarismo del régimen y la conciliación con la Iglesia. Lo hacen con las formas civilizadas que impone la ficción democrática del periodo.

    Hay dos clubes antirreeleccionistas que son clave para situar las precuelas de la historia política de la Revolución Mexicana en Zacatecas. Son el club Miguel Hidalgo de Concepción del Oro y el Antonio Rosales de Juchipila. Estaban activos, como tal, desde marzo de ese año. La obligación opositora la confirmaron al concurrir a la asamblea nacional que designó a Madero como candidato presidencial. Luego se comprometieron con el levantamiento armado de noviembre. El dirigente del primero era Eulalio Gutiérrez. Este minero provenía de Coahuila; y, cuando la revuelta, se congregó con los de allá. Por cierto, Gutiérrez fue presidente de la República por nombramiento de la Convención de Aguascalientes, en octubre de 1914.

    El médico Narciso González dirigió el club Rosales. A ellos, el buen viejo Zárate los llamaba “los escandalosos de Juchipila”. La calificación la daba porque fueron quienes rompieron la vertical lealtad al régimen. Lo hicieron al coordinar a las asociaciones opositoras de Nochistlán, Juchipila, el sur de Villanueva y Tlaltenango.

    Luego consiguieron el único triunfo de color antirreeleccionista, con el abogado J. Guadalupe González como candidato a diputado federal. La reacción antirreeleccionista fue transformar el club político en un núcleo conspirador. La motivación del tránsito parece justificada: la exclusión política.

     

    Cada quien su revolución

    Concepción del Oro es un simpático pueblo minero. Es una villa que intermedia entre las tricentenarias Mazapil y Real de Catorce. Damaso Muñetón, un alarife de moda, construyó dos de los edificios emblemáticos de la comunidad: el templo católico y la presidencia municipal. Quizá fue en estos lugares donde se conocieron Miguel Pro y Eulalio Gutiérrez Ortiz. El encuentro era inevitable: el primero era agente federal de minas y el otro explotaba varias vetas de la región.

    Miguel Pro está emparentado con Alberto Pro, un reconocido masón asentado en la capital del país. Tengo presente a Alberto, porque colaboró, años antes, con Francisco I. Madero, para que éste regularizara su adhesión a la logia Lealtad de la Ciudad de México. No estoy seguro que Miguel padre y Madero se conocieran. Esto no importa. En cambio, Eulalio Gutiérrez sí conoció al líder antirreeleccionista. El hecho ocurrió cuando postularon a Madero como candidato para presidente de la República.

    Los polos mentales de los dos mineros son diferentes. Gutiérrez es un disidente político. Siempre reclamaba los resultados electorales. En 1900 fue tan fuerte su querella, que hizo presunción de levantarse en armas y desconoció el triunfo de un presidente municipal. Nunca estuvo solo, siempre fomentó asociaciones con trabajadores mineros. Las voces aladas de las reuniones giraron bajo la bóveda celeste del protestantismo y el liberalismo.

    De Miguel Pro padre es básico asentar que es buen padre de familia. El niño mayor, tercero entre sus vástagos, no tiene nada en particular que lo distinga. Miguel Agustín Pro Juárez actuaba como cualquier otro que se desenvuelve en una sociedad tradicional. Resaltemos: era aprendiz de su padre en la oficina. Me imagino que Eulalio y Miguel Agustín se conocieron. Y más allá de las cortesías, platicaron de los túneles obscuros y de la vida.

    En 1910, Gutiérrez tiene 29 años y Agustín 19. En noviembre de ese año, ambos tuvieron sus respectivas crisis de emoción social. Gutiérrez estaba comprometido con la rebelión armada. Madero le otorgó el grado de capitán primero.

    El joven Miguel Agustín, por su parte, se encuentra en “plena lucha interior”. Sentía en su alma un gran hastío por todas las alegrías del mundo y un deseo vivísimo de desprenderse de todo, para consagrarse al servicio de Dios. Y justo, en noviembre de 1910, proyectó ingresar al estado eclesiástico. No dudo para advertir: él también tuvo su revolución.

    Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp Telegram
    AnteriorVeneno Puro
    Siguiente HISTORIAS E IDENTIDADES

    Los comentarios se han cerrado.

    Destacadas

    Asegura DMA que la paz llegó para quedarse en Zacatecas

    29 de agosto de 2026

    Inauguran Casa del Bienestar

    29 de agosto de 2026

    Acusan simulación en consulta de Usicamm

    29 de agosto de 2026

    Atropellan a hombre en Fresnillo; conductor se da a la fuga

    28 de agosto de 2026
    No dejes de leer
    Fresnillo

    Aprueba descuentos de hasta 70% en recargos del predial

    29 de agosto de 20262 Minutos de lectura

    Aprueban terreno para Guardia Nacional

    29 de agosto de 2026

    Elogio de la educación, la visión de un docente

    29 de agosto de 2026

    Ojuelos exige obra pública

    29 de agosto de 2026
    Nuestras cuentas en redes
    • Facebook
    • Twitter
    • YouTube
    • Instagram
    • TikTok
    • Telegram
    © 2026 NTR Medios de Comunicación. Aviso de privacidad

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

    Ad Blocker Enabled!
    Ad Blocker Enabled!
    Nuestro sitio web es posible gracias a la publicidad en línea que mostramos a nuestros visitantes. Por favor, ayúdenos desactivando su bloqueador de anuncios.