Tormentones
Cuando estemos inundados. Por los años ochenta, ya empezábamos a escuchar de la contaminación que ocasionaban los gases de efecto invernadero, su presencia en México, principalmente en la Ciudad de México con aquellas natas de gases suspendidas en el Valle de la ciudad, empezaron a manifestarse en las personas con enfermedades respiratorias y oculares.
Seguramente con los gobiernos priístas de corte neoliberal, se ocultaron o no se desarrollaron estrategias ambientales para detenerlas o disminuirlas, porque ya había documentos internacionales sobre los peligros del cambio climático por los Gases de Efecto Invernadero (GEI).
Para finales de los años 80, se levantaron voces para dar la alarma de falta de medidas ambientales para detener los efectos del alto índice de GEI, una de ellas la recién premiada Julia Carabias con el premio Fred Packard otorgado por la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la IUCN por su destacada labor sostenida a favor de las áreas protegidas, creando el Instituto Nacional de Ecología, siendo Carabias, la que empezó a integrar políticas ambientales con fuertes inercias empresariales.
La atención a la problemática contra el cambio climático ha tenido aciertos como el famoso “hoy no circula”, a pesar de esos enredijos de quiénes descansan y cuándo debe hacerse, sumando al “hoy no circula” a algunas ciudades que presentan los GEI.
¿Qué cree, estimado lector de NTR?
No solo el problema de los GEI es por el uso de vehículos automotrices, le compiten las actividades agropecuarias, que llegan al 25 por ciento, después de la industria automotriz.
No se sienta usted sorprendido que a estas alturas del año (octubre) existan grandes tormentas que han devastado las costas del Golfo, se requiere estudiar este fenómeno, por la gran carga de humedad verdaderamente terrible, sin ser un fenómeno como es un huracán.
Conozca los datos de la ONU sobre los daños ocasionados de estos fenómenos:
La mitad de los daños humanos y económicos causados por catástrofes en los últimos 50 años están relacionados con el agua y el clima. Solo los desastres relacionados con el agua han causado cerca de 1.3 millones de personas fallecidas y representan el 50 por ciento de todas las catástrofes.
De las 10 principales catástrofes registradas durante ese periodo, las que han provocado la mayor cantidad de víctimas han sido las sequías con 650,000 muertes; seguidas por las tormentas, con 577,232; las inundaciones, con 58,700 y las temperaturas extremas, con 55,736; de acuerdo con la OMM sobre mortalidad y pérdidas económicas debidas a fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos entre 1970-2019.
De Riesgo de Desastres (GAR) 2025 pone de relieve que los costes directos de las catástrofes mundiales han aumentado hasta aproximadamente 202,000 millones de dólares anuales, pero su coste real supera los 2,3 billones de dólares si se tienen en cuenta los gastos en cascada y el daño a los ecosistemas.
En México, son un gran problema los desastres naturales, su incremento impacta en las finanzas públicas, que, por cierto, con la política humanista de López Obrador se incrementó el apoyo a población afectada, no solo con cobijas y colchones, se apoyó con aparatos electrodomésticos, reparación y hasta construcción de vivienda.
Se sabe que durante 2020 y 2024 los costos superaron los $596 mil millones de pesos en términos generales. Estos costos fueron principalmente por huracanes, tormentas, inundaciones y sismos.
Mucho hay que hacer en los estados como Zacatecas para colaborar en prevención del Cambio Climático. Algunos de los cambios: mejorar la Ley Estatal de Manejo Integral de Residuos (LMIR) y su reglamento. Tampoco se ha visto un efectivo Programa Estatal para la Gestión, Manejo y/o Disposición Final de los Residuos (PMIR), menos tenemos un Programa Estatal de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET). Si hay un Atlas Estatal de Riesgo (AR) es difícil de consultar, así como ubicar los planes o Programas de Desarrollo Urbano (PDU).
Así el desorden o discrecionalidad para tomar decisiones en obra pública en Zacatecas con el desorden que conocemos a nivel estatal y más en el municipal, ante la ignorancia de los funcionarios en sus tareas.
Así el caos seguirá existiendo en el estado y en otros, porque no vemos acciones o estrategias para colaborar con las estrategias mundiales para disminuir los contaminantes que dañan a los suelos, agua y atmósfera.
Seguro Alicia Bárcenas, que conoce sobre problemas ambientales, empezará a diseñar políticas públicas que avancen en las propuestas mundiales para contener los GEI, porque de su antecesora no vimos nada.
