ZACATECAS. El Ayuntamiento de la capital se convirtió en el primer municipio del estado en firmar un convenio de colaboración directo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con el objetivo de elaborar el Programa de Ordenamiento Ecológico, que será una herramienta clave para la planeación y protección ambiental en el municipio.
Miguel Ángel Varela Pinedo, presidente municipal de Zacatecas, destacó que este acuerdo marca un precedente en la relación institucional, al establecer un vínculo directo entre el municipio y la federación, el cual se logró después de una reunión sostenida con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
“Somos el primer municipio de Zacatecas con un convenio de colaboración con la Semarnat. Este acuerdo permitirá la promoción, ejecución y seguimiento del ordenamiento ecológico local, un instrumento que guiará nuestras decisiones ambientales”, expresó.
Varela Pinedo aclaró que la ausencia del Gobierno del Estado en el convenio obedece a la naturaleza jurídica del acuerdo, que faculta al municipio para desarrollar su propio ordenamiento ecológico.
Además, dijo, la colaboración con la federación podría ampliarse a proyectos de restauración ambiental, reforestación con especies nativas e incluso vivienda rural, en coordinación con la Semarnat y otras dependencias federales.
“Seguimos trabajando y dando resultados en materia ambiental. Este convenio es sólo el inicio de una nueva etapa de cooperación con la Federación”.
El director de Medio Ambiente del ayuntamiento, Isaac Rivera Ruvalcaba, explicó que la firma del convenio representa un paso histórico, tras siete meses de gestión y diálogo con la dependencia federal, particularmente con la subsecretaría de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles.
“Es una carta de navegación para la toma de decisiones y la protección del medio ambiente en el ámbito municipal”.
El funcionario adelantó que se conformará un comité técnico plural con la participación de universidades, organizaciones civiles y comunidades indígenas, como los wixárikas, para garantizar una visión democrática y de consenso.





