CDMX. Los estudiantes de la Universidad Intercontinental (UIC) que participaron en el Parlamento Jóvenes por México y que ocuparon los escaños del Senado externaron su preocupación por el clima de inseguridad que se respira en la República.
«La violencia ya entró a nuestras escuelas», dijo alarmada Abril Alviter Puebla en medio de una coyuntura marcada por el miedo que asoma en planteles de la UNAM, tras el asesinato de un estudiante en el CCH Sur a manos de uno de sus compañeros.
«Caminar por las calles se ha vuelto un riesgo. La violencia no ha desaparecido, se ha transformado. El miedo dejó de ser una percepción y se volvió rutina. Los cárteles disputan territorios y los ciudadanos viven atrapados entre el miedo y la impunidad», resumió.
El ejercicio parlamentario fue acogido con seriedad por los universitarios, que cursan la carrera de Derecho. Se integró una Mesa Directiva, se turnaron presidentes que se esmeraban por llevar una conducción adecuada. A veces llamaban al orden a los legisladores.
El Parlamento fue convocado por el senador morenista Saúl Monreal. La víspera, en la antigua sede del Senado, figuró en los trabajos de preparación de dictámenes Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador. Este viernes no participó.
Daniel López Avilés aseguró en su intervención que el Estado mexicano había sido «omiso» en su tarea de procurar la seguridad pública de la población. Por eso dijo que el Senado debía pronunciarse para exhortar el Ejecutivo federal a que haga una tarea exhaustiva para fijar lineamientos a todas las corporaciones de seguridad para que haya eficacia en el combate al crimen organizado.
«La verdad –acusó– es que Morena es una desgracia y una tragedia para México. Los malos Gobiernos de Morena han provocado que los jóvenes seamos el punto para la delincuencia organizada de reclutamiento y de asesinatos.»
El fenómeno de los feminicidios también asomó en el debate que protagonizaron los muchachos. Cinthia Jocelyn Hernández censuró la falta de atención efectiva de las autoridades y propuso que se castigara con «sanciones económicas directas» a las instituciones que se desentienden de sus obligaciones.
«Si un feminicidio ocurre luego de que se ignoraron señales claras como denuncias y amenazas, la institución responsable tendrá que responder con recursos para indemnizar a las familias de las víctimas», propuso
Por: Mayolo López
