ZACATECAS. Durante su homilía dominical, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, destacó que septiembre tiene un significado particular al ser “el mes del testamento, de la patria y de la Biblia, lo que nos recuerda la importancia de no dejar problemas pendientes debido a la brevedad de la vida”. Así como la relevancia de la caridad en ese periodo.
El líder religioso recordó que la muerte “es lo único seguro que tenemos” al citar al filósofo español José Luis Aranguren, quien describió a los seres humanos como “emplazados”, es decir que tienen un plazo de vida, la que puede ser breve o extenderse hasta cien años. “No es para infundir miedo, es para tomar en serio nuestra vida”.
Además subrayó que “todo lo que hagamos en la vida va a tener consecuencias”, comparando esta enseñanza con el consejo familiar más básico: “pórtate bien”.
En este sentido, Sigifredo Noriega explicó que las acciones y actitudes no solo tienen repercusiones temporales, sino que trascienden hacia la eternidad.
Con ello en mente criticó la cultura actual que “no toma en cuenta nada de esto y prefiere sacar a dios de la vida para no darle cuentas”.
LA IMPORTANCIA DE LA CARIDAD
El obispo de la Diócesis de Zacatecas destacó la importancia de los primeros cristianos que dieron limosna, “no como dar lo que me sobra, sino como un estilo de vida y forma de ser del cristiano”.
Señaló que en la actualidad “no nos debe faltar en la iglesia la pastoral social, de la caridad, pues si hay algo que tiene que estar muy bien organizado es la caridad, dado que hay tantos Lázaros en nuestro tiempo”.
La homilía concluyó con una invitación a aprovechar el tiempo “en las obras buenas, en la caridad que vivimos diariamente”, recordando a los fieles que tienen en Jesucristo al “nuevo Moisés” y “gran profeta” que debe ser escuchado.

