CIUDAD DE MÉXICO. Ismael «El Mayo» Zambada, fundador del Cártel de Sinaloa, que durante décadas evadió a las autoridades antes de una captura encubierta en julio de 2024, se declaró ayer culpable de narcotráfico y lavado de dinero y reveló que sobornó a mandos militares y políticos en México para poder operar libremente.
«El Mayo» construyó una red criminal para traficar cocaína, heroína y fentanilo, a través de la frontera con Estados Unidos, y consolidó su negocio, mediante asesinatos masivos y corrupción política. Por estos delitos, será condenado a cadena perpetua el 13 de enero.
Al comparecer ayer ante el Juez Brian M. Cogan, el mismo que condenó a Joaquín «El Chapo» Guzmán en 2019, en la Corte de Distrito de Brooklyn, «El Mayo» Zambada, de 75 años, escuchó la audiencia a través de un intérprete de español y se declaró culpable de participación en una organización criminal y de conspiración para traficar drogas.
«Empecé a involucrarme con drogas ilegales en 1969, cuando tenía 19 años, y planté marihuana por primera vez», leyó «El Mayo» en una declaración preparada ante la Corte de Distrito. «Reconozco el gran daño que las drogas ilegales han causado a los pueblos de Estados Unidos, México y otros lugares».
Zambada relató el inicio de su historia criminal e hizo un recuento de sus actividades. Entre sus revelaciones, reconoció que, entre 1980 y 2024, su organización criminal transportó y vendió mil 500 millones de kilos de cocaína en Estados Unidos, y que para ello pagó sobornos a policías y mandos militares en México para poder operar libremente dentro del país.
«La organización que dirigí promovió la corrupción en mi propio país al pagar a policías, comandantes militares y políticos que nos permitieron operar libremente. El pago de estos sobornos se remonta a mis inicios, cuando era un joven que empezaba, y continuó durante todos los años de existencia del Cártel», afirmó Zambada.
Como parte de su aceptación de culpabilidad, «El Mayo» también reconoció un decomiso por 15 mil millones de dólares que, de cubrirse, quedarían en manos del Gobierno de EU.
Frank Pérez, abogado del «Mayo», dijo que su cliente aceptaba la plena responsabilidad por sus actos indebidos y los cargos en su contra presentados en la Corte de Distrito Este de Nueva York, pero negó que exista un acuerdo de colaboración con el Departamento de Justicia de EU.
