APOZOL. Desde hace 49 años cenar en el taburete de las Gorditas Doña Jose es un antojo obligado y difícil de evitar, pues entre los platillos tradicionales, como tacos dorados y sopes, destaca uno muy particular: las famosas “gordas del perro, que están buenas a lo perro”.
Cada noche, Alexandra, Canana, Sandra, Azucena y Yanira, hijas de Josefina, quien es mejor conocida como doña Jose, ofrecen este antojo único, bautizado por uno de sus comensales.
Yanira relató que cuando trabajaba junto a su madre, uno de los vecinos, Peo, vio que después de hacer las tortillas para la casa, ella preparaba unas gorditas de gran tamaño para alimentar a su perro. Al darse cuenta, a Peo se le antojó probarla y un día le pidió que le vendiera una “de ésas”.
Yanira en un principio no entendió a qué se refería, y le preguntó que de cuáles, a lo que él respondió: “Pos’ una gorda de ésas, del perro”.
Tal fue la fama que llegó a tener este antojito de nombre único, que al final lo incluyeron al menú, el cual hasta la fecha, nadie se resiste a probar, siendo el favorito del establecimiento.
ANTOJOS PARA TODOS
En el taburete ubicado afuera de la casa materna, las hijas de Josefina continúan con la tradición ofreciendo gorditas de tamaño normal y de “perro” con guisos de carne deshebrada, molida, ensalada y de queso, cubiertas con deliciosa salsa roja o de tomate y acompañadas con repollo, cebolla y jitomate.
No solo estos manjares perduran como el legado culinario de la familia, ya que, manteniendo viva la memoria de doña Jose, los comensales también pueden degustar tacos dorados de papa y frijol, así como carne, sopes y tostadas.
Si bien el menú de la cenaduría ya está establecido, los clientes, “que finalmente son los que mandan”, pueden modificar a su gusto las comidas de acuerdo a su antojo.
Para completar la experiencia, en el taburete se ofrecen deliciosas bebidas, cafecito o incluso el refresco que el comensal desee.
Es así que en temporada vacacional, como en las pasadas fiestas en honor a Santo Santiago, el establecimiento luce abarrotado de visitantes que buscan, de primera mano, probar “una gordita del perro”. Y si aún queda un huequito, pueden llenarlo con deliciosos tacos doraditos, tostadas o sopes.
El gusto se refleja en los paladares de locales y visitantes, quienes regresan a disfrutar del rico sazón del sur zacatecano en Gorditas Doña Jose. Éste atiende toda la semana, a partir de las 18 y hasta las 23 horas, en dos ubicaciones: la calle principal de acceso hacia el centro de Apozol y en la comunidad San Miguel.

