MÉXICO. Activistas, autoridades y representantes de la iniciativa privada buscan contribuir al combate de la exclusión laboral hacia personas con discapacidad en la CDMX.
De acuerdo con datos del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred) y encuestas oficiales, casi el 50 por ciento de personas con discapacidad ha experimentado algún tipo de segregación.
Durante el seminario virtual #Next se discutieron prácticas y marcos legales enfocados en la protección de esta población, sean visibles o invisibles.
Representantes de empresas de distintos sectores coincidieron en que el acompañamiento gubernamental podría fortalecerse.
También compartieron prácticas exitosas para fomentar la inclusión en el trabajo, que van desde la difusión de información interna, talleres de sensibilización, colaboración con organizaciones especializadas, hasta la creación de programas piloto y estrategias a largo plazo para adaptar los entornos laborales.
«Es importante hablar sobre las barreras que se enfrentan eh las personas con discapacidad y (…) hablar sobre una definición de qué es la discapacidad, porque siempre que la pensamos pensamos en una discapacidad visible, en una discapacidad evidente, pensamos en una persona con silla de ruedas y las discapacidades son de distintas formas, algunas visibles, algunas invisibles, algunas permanentes, algunas no», destacó Geraldina González, titular del Copred.
Indicó que este tipo de exclusión figura entre las más denunciadas ante el organismo.
De acuerdo con datos compartidos por González, el 48 por ciento de las personas con discapacidad considera que sus derechos son poco o nada respetados.
Además, el 30 por ciento identifica la falta de oportunidades laborales como uno de sus principales problemas, mientras que un 23 por ciento de la población mexicana cree que las personas con discapacidad aportan poco en el trabajo y un 15 por ciento se muestra reticente a contratarlas.
«Además, el 45 por ciento de las personas con discapacidad reporta haber enfrentado discriminación al buscar algún empleo. Esos son los datos a los que se enfrentan las personas con discapacidad», añadió González.
Según el Inegi, la tasa de participación económica entre personas con discapacidad es de apenas 38 por ciento, frente al 66 por ciento de la población sin discapacidad.
Gabriela, empresaria, compartió que en su corporación lo primero fue informarse a fondo sobre las discapacidades, en colaboración con activistas y organizaciones especializadas.
Después, implementaron programas piloto de contratación que, al resultar exitosos, se hicieron permanentes.
«Si no se establecen ajustes razonables hacia las personas con discapacidad, es decir, modificaciones o adaptaciones necesarias y apropiadas para cada persona, no para cada discapacidad, para cada persona, puede incurrirse en discriminación», indicó.
