CALERA DE VÍCTOR ROSALES. La crisis por la falta de alimentos y medicamentos en el Hospital de Especialidades en Salud Mental (Hesalme) “llegó a un límite desastroso”, pues los pacientes desayunaron hasta el mediodía del domingo, reclamaron los familiares de los usuarios.
Explicaron que ésta no es la primera vez que pasa algo así desde que comenzó la transición al Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar).
Lo anterior, ahondaron, ya que las autoridades contrataron a una empresa exterior para que lleve los alimentos, pese a que en el hospital tienen cocina.
“Este fin de semana los proveedores avisaron, alrededor de las 11 horas, que llegarían 40 minutos tarde, pero la comida llegó a la hora que les dio su gana.
“Esto retrasó la medicación, pues muchos de los pacientes no pueden tomar sus medicinas hasta después de comer, pues son [fármacos] muy fuertes. Lo que generó que muchos de ellos tuvieran crisis de ansiedad. Esta situación es muy delicada e insostenible”, señalaron los familiares de los pacientes.
Al respecto, los trabajadores del hospital indicaron que, además de los retrasos, los alimentos llegan fríos, las porciones son raquíticas y no son adecuadas para los usuarios del Hesalme.
“Las dietas de los pacientes no son iguales, pues muchos de ellos sufren de hipertensión, diabetes y otros padecimientos, por lo que requieren alimentos especiales.
“Pero los particulares llegan con comida inadecuada. Por ejemplo, tenemos una paciente que no puede comer irritantes y le traen chicharrón”, relataron.
Señalaron que “no hay razón para que se tenga concesión con una empresa particular cuando aquí hay cocina y nutriólogo, y afuera todo debe ser más costoso”.
RECONOCEN A PERSONAL DE SALUD
Los familiares de los pacientes del Hesalme señalaron: “no volveremos a permitir que les den de comer a nuestros parientes hasta el mediodía, como ocurrió este domingo”. Por ello redactaron un escrito de inconformidad y también en defensa del personal de salud.
“Reconocemos que los trabajadores del hospital hacen lo posible por atender de la mejor manera a nuestros seres queridos.
“Por ejemplo, cuando empezó la transición al IMSS Bienestar quitaron la colación entre comidas y ellos [el personal de salud] les regalan fruta o galletas, lo que traen. Incluso se cooperan para comprarles pan y leche para evitar que los tiempos de ayuno sean prolongados, pues algunas medicinas causan que tengan hambre muy seguido”, destacaron.
El documento fechado el 30 de marzo, ahondaron, servirá como “amparo” por lo ocurrido, pues consideraron que “es inhumano” que no les hayan dado de comer a los pacientes hasta el mediodía, ya que los últimos alimentos del sábado se sirvieron a las 19 horas.
Los parientes de los usuarios del hospital recordaron que esta institución es gratuita y se sostiene de recurso público, por ello lamentaron que tenga “este grado de desatención”.
Para evitar que haya otra emergencia alimentaria, aprobaron que se tome el recurso de depósito que entregaron a trabajo social y que de ser necesario se le otorgue al personal para que les compren algo de comer a los pacientes, pese al reglamento interno.
Lo anterior, ya que “nos limitan mucho para llevar donaciones o arrimar comida, por ello hay mucho descontento, coraje, enojo y hartazgo”.
SIN LO BÁSICO
Los empleados del hospital de Salud Mental señalaron que la transición al IMSS Bienestar “no tiene ni pies ni cabeza. [Por ello], si el responsable no puede, que se traiga a uno que sí pueda resolver la crisis de faltantes en todo el sistema de salud, que en el país está jodido y muy lejos de que sea el mejor, como prometieron”.
Además dijeron desconocer cómo trabajan las autoridades “para traernos esos lonches tan precarios, tan raquíticos; está peor que uno de cárcel”, esto ya que ellos tiene derecho a dos alimentos por día.
Precisaron que “en medicamentos estamos igual. Las recetas no se surten. No hay clonazepam y otros fármacos que debieran otorgarse, [por ello] los familiares deben comprarlos. [Además], en el equipo de trabajo social es difícil autorizar a más pacientes, ya que no hay medicinas y ahora ni alimentos”.
El personal de salud lamentó que a los pacientes no se les otorgue ni lo básico, pues “muchas familias empezaron a traer artículos de higiene personal, como champú, papel de rollo, jabón y otros, porque aquí no tenemos.
“Es lamentable que las autoridades sigan diciendo: ‘ya mero, ya mero’, y hasta hoy no han resuelto, pues los insumos siguen escasos, no tenemos jabón ni papel y los tenemos que traer de casa”.
