Derecho a una vida libre de violencia
Los Derechos Humanos (DH) son un conjunto de principios que garantizan la dignidad y la igualdad de todas las personas, son universales, inalienables e imprescriptibles, lo que significa que son aplicables en todo momento y en cualquier lugar, sin importar raza, género, religión o condición social.
Uno de los fundamentales es la vida, que implica que todas las personas tienen derecho a vivir libres de violencia, la que es una de las transgresiones más graves, ya que afecta la integridad física y emocional de las personas, limita su libertad y les impide realizar sus aspiraciones y proyectos de vida.
La violencia puede manifestarse de diferentes formas entre ellas, la física, emocional, sexual y económica pudiendo producirse en el ámbito familiar, comunitario, laboral o institucional.
La prevención de ésta es fundamental para garantizar el respeto y la protección de los DH, por lo que la ciudadanía en su conjunto debemos actuar de manera preventiva para evitar que se produzcan situaciones de violencia e identificar y contener los factores de riesgo que la favorecen.
Lo anterior la promover la educación en valores y habilidades para la convivencia pacífica, y garantizando el acceso a la justicia y la reparación para las personas afectadas por la violencia.
La prevención requiere la colaboración de todos los actores sociales, incluyendo el Estado, la sociedad civil, las instituciones educativas, las empresas y los medios de comunicación, por lo que es de suma importancia promover la participación activa de la ciudadanía, fomentar la cultura de la denuncia y fortalecer los mecanismos de protección y atención a las víctimas.
En este sentido, es fundamental promover políticas públicas integrales y sostenibles de prevención de la violencia, que aborden de manera integral las causas estructurales y contextuales, y que garanticen la participación y el empoderamiento de las comunidades afectadas.
Estas políticas deben contemplar la prevención primaria, secundaria y terciaria de la violencia, es decir, actuar tanto en la prevención en general como en la del agravamiento de las situaciones de violencia existentes, y en la atención y protección de las personas afectadas.
Además de lo anterior, es importante promover la educación en derechos humanos y en valores para la convivencia pacífica desde las primeras etapas de la vida, a través de programas educativos inclusivos y participativos, que promuevan el diálogo, el respeto, la solidaridad y la resolución pacífica de conflictos. La educación en DH es un elemento clave para prevenir la violencia, ya que promueve la reflexión crítica, la empatía, la tolerancia y la construcción de una cultura de paz.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
