JUEGOS DEL HAMBRE EN IZC
Si el magistrado Arturo Nahle calificaba como “los juegos del hambre” el concurso de plazas en el Poder Judicial, en el Instituto Zacatecano de Cultura harán algo muy parecido. Para Dulce Muñoz, directora del IZC, no es suficiente concursar la plaza de director de la Banda Sinfónica del Estado, que dejó Salvador García, a quien le iniciaron un proceso de inhabilitación. La competencia será también para ocupar más de 50 plazas de músicos y auxiliares. Los actuales integrantes de la banda serán incluidos en automático en una fase de audición presencial. Es decir, ¡se estarán jugando su chamba! Supuestamente en la Nueva Gobernanza, además de los parientes que acomodó Salvador, no les gusta el historial de protestas en la banda. Por eso vendría un proceso de renovación. “¡Miserables!”, reiteró Nahle García.
POR LAS MAGISTRATURAS
El glotón magistrado del Trijez, José Ángel Yuen, descartaba apuntarse para la elección judicial. Pero sí lo hizo: aparece en la lista de aspirantes a una magistratura regional del Tribunal Federal Electoral. Según las víboras viperinas, Yuen sabe que no tiene muchas posibilidades, así es que si fracasa quiere que nadie se entere. Otro apuntado es el ex coordinador jurídico Ricardo Hernández, quien también va por una magistratura electoral. El gobernador David Monreal le aconsejó ponerse a estudiar para el proceso. En el Tribunal de Justicia Administrativa a Gabriel Sandoval se le acaba el hueso. Y ya quiere saltar a otro: pretende ser magistrado de circuito.
“EL PANTEÓN DE LA CORRUPCIÓN”
Ernesto González Romo, titular de la Función Pública, tuvo broncas por poner una lona y empezar las adecuaciones para su Museo de la Corrupción en el Centro Cultural Centenario, del que no deja de decir que es un elefante blanco. El chistecito no gustó a los padres de familia de estudiantes del Bachillerato Militarizado. Si Ernesto quiere exhibir, pudiera manejar algo representativo “del panteón de la corrupción” en el SEDIF. La auditoría federal descubrió que Víctor Humberto de la Torre, director de dicha dependencia, metió al menos a 427 difuntos como beneficiarios de despensas. La Función Pública ya le dio a Víctor un plazo que vence este 12 de diciembre para que aclare su cementerio de apoyos. ¿Lo hará? Y si no lo hace, ¿Ernesto lo irá a decir?
¿MENTIRAS EN EL SENADO?
La semana pasada, la jefa del grupo de La Secta presumió en el Senado que en Zacatecas “tenemos un padrón estimado de 36 mil personas con discapacidad permanente” que reciben apoyos. Pero la coordinadora de programas federales, Adilene Rosales, tiene otros datos. Dice que son 34 mil 326 beneficiarios con discapacidad, quienes reciben un apoyo bimestral de 3 mil 100 pesos. Los datos no cuadran. ¿Quién de las dos traerá la información incorrecta? Algo parece andar mal en la relación Secta-Bienestar. O será que la Súper Malvada se quedó con las cifras de cuando inflaban los padrones.
LUCRAN CON LA VANIDAD
Por años, Galo Limón sacó millones de pesos seduciendo a políticos de todos los niveles con “premios y reconocimientos”. Primero lo hizo con el Instituto Mexicano de Evaluación y ahora con el Instituto Mejores Gobernantes. Su modus operandi es anunciarles que ganaron el premio, invitarlos a un congreso (generalmente en un sitio turístico) y cobrarles por el viaje y la ceremonia. Estos días fue al Senado para su “cumbre municipalista”. Hace unos años lanzó el anzuelo a alcaldes zacatecanos: Rodrigo Saucedo, de Calera, y Raúl Veyna, de Morelos. El primero, vanidoso por naturaleza, cayó redondito; el segundo supo que solo era un negocio y mandó a Galo por un tubo. Otro que allá por 2021 presumió su reconocimiento fue el entonces alcalde de Guadalupe, Julio “N”, y hoy está prófugo.
