PINOS. Este año la familia Macías repartió 1 mil 200 juguetes a los niños de 12 comunidades, las cuales son las más alejadas de la cabecera municipal.
Esta iniciativa, que inició hace seis años, es un símbolo de unión y solidaridad, cuyo objetivo es transformar los días ordinarios en momentos extraordinarios para cientos de pequeños.
“En Pinos hay muchas comunidades marginadas y olvidadas por el gobierno. Es por eso que busqué la manera de regalar sonrisas”, mencionó Carlos Macías Camarillo, quien junto a familiares y paisanos repartió los juguetes.
Detalló que lo que comenzó como una iniciativa familiar se convirtió en un movimiento, pues cada año se suman más voluntarios, donde la alegría se mide en las sonrisas de los niños que reciben sus regalos en estas fiestas decembrinas.
