ZACATECAS. La artista Yukiko Tasaka compartió el rito ancestral de servir el té como una forma de meditación en el día a día, pues es “una ceremonia personal, un proceso para despojarte y volver a ti mismo, [un procedimiento] que tiene que ver con la filosofía del Budismo Zen”.
Sobre la mesa, el pañuelo de seda, el batidor, la cuchara de bambú y el juego de cerámica aguardaban por los asistentes para conocer parte de la cultura japonesa en este taller que se llevó a cabo en Alicia Café, como parte de las actividades del Cafestivalito 2024.
“En la forma de hacer [este tipo de infusión] hay un proceso y pasos [cruciales], no quiere decir que sea complicado, sino que [al hacerlo] hay una meditación”, explicó.
Indicó que la filosofía del Budismo Zen “predica que poner la mente en blanco no es pensar en nada, sino dejar que los pensamientos fluyan y traspasen”.
Destacó que lo importante del proceso es beber el té, y si fue el correcto, al final se saborea.
ANCESTRAL
Tasaka enfatizó que la ceremonia del té es más compleja de aprender y data desde la guerra civil de su país.
“Durante el periodo Sengoku (1467 a 1615), antes del Shogunato Tokuwaga, se desarrollaron las diferentes escuelas del té”, precisó.
Relató que en esta época “los guerreros de los diferentes clanes se reunían y bebían [el té] de esta manera ceremonial para decidir si harían una alianza con otro daimio, que eran los señores feudales, [lo que hacía] más complejo el rito porque la negociación era una ceremonia en sí”.
Cabe mencionar que durante el taller Yukiko llevó un kimono, pues “el simple hecho de vestirse y darse el tiempo para hacerlo ya es parte de la ceremonia”.

