ZACATECAS. Durante la homilía de este domingo, el obispo Sigifredo Noriega Barceló hizo hincapié en que el respeto y la comunicación deben atenderse con la firme voluntad de la autoridad para obtener la paz, la cual “no es un regalo, sino un proceso”.
De este modo, enfatizó que el gobierno debe establecer un diálogo permanente con los ciudadanos, generando un ambiente de tranquilidad y convivencia sana.
Consideró que el bien es un camino, pues lleva a valores morales como la justicia y la libertad, en este sentido comparó la tranquilidad como una construcción y a la maldad como una acción que destruye.
El líder religioso resaltó la necesidad de evitar el escándalo, ya que “eso es poner piedras en el camino”, pues estas acciones evitan la construcción social.
Asimismo, invitó a los creyentes a examinar su conciencia, pues señaló que es necesario exigirse a sí mismo para realizar acciones de fe que generen una sana convivencia en la sociedad.
Por último, detalló que no es bueno tener un pueblo excelente con malos gobiernos, o lo contrario, pues lo importante es la búsqueda común de los intereses de ambas partes.
