ZACATECAS. Se escuchaba El Sinaloense de fondo mientras grupos de policías escoltaban a los paramédicos. No fueron seis, sino 20 los heridos por la explosión ocurrida en la Fenaza; tenían esquirlas de metal en el cuerpo, confirmaron en los hospitales. La mañana de este lunes, las autoridades insistían: el estallido fue por un tanque de gas.
El estruendo retumbó antes de la 1, cuando Julión Álvarez y Alfredo Olivas bailaban Las mulas de Moreno en el escenario del estadio Carlos Vega Villalba. Frente a más de 25 mil personas, los cantantes de regional mexicano presentaban su espectáculo Prófugos del Anexo en el cierre de la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza) 2024.
Arriba, en las gradas, gritó el público. Abajo, frente al gigantesco escenario, resonaba la música. Los guardias privados corrieron y entraron policías viales para revisar bajo la plataforma. Alfredito se persignó con una botella de tequila, le dio un trago y se lo llevaron detrás. Julión se quedó con la banda.
Tras unos momentos confusos, una voz habló al micrófono: “¿Qué pedo?¿Escucharon?, se escuchó un ruido que Protección Civil, militares, guardias y todos los encargados de seguridad están checando. Al parecer fue un tanque de gas de un puesto, de un negocio, de una casa. Aguanten poquito”. “No es cierto, no creo”, comentaban entre los asistentes.
Mientras tanto, fuera del estadio se desplegaban elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional (GN) y la Fuerza de Reacción Inmediata Zacatecas (FRIZ) de la Policía Estatal Preventiva (PEP), así como de las municipales de la capital y Guadalupe, la Metropolitana (Metropol) y de Seguridad Vial.
Acompañaban al personal de las coordinaciones estatal y municipal de Protección Civil, la Cruz Roja Mexicana y la Red de Emergencias Médicas de Zacatecas (Remeza), quienes atendían a decenas de personas heridas y con crisis nerviosa. En el otro escenario, el espectáculo continúo: “¡salucita, Zacatecas!”.
Reporte preliminar
Con un video desde el lugar, a las 1:26 horas, el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, informó que la explosión se debió al “acumulamiento de gas en uno de los tanques que estaban instalados en uno de los puestos de comida”, en las instalaciones de la feria.
La cifra preliminar de heridos era de seis, “todos estables”, afirmó el funcionario rodeado de personal de Protección Civil, mientras las ambulancias salían del cerco de seguridad.
En otras grabaciones que circularon en redes sociales se ve a un grupo de policías atendiendo a un hombre con el torso descubierto y tirado en el suelo, mientras que un uniformado los resguardaba con un arma de grueso calibre.
En la zona del estallido quedaron un camión de la PEP y una camioneta blanca con daños. Decenas de elementos de seguridad revisaban bajo esos y otros vehículos; en tanto, agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) iniciaban los peritajes.
Poco después de las 3:30 horas terminó el concierto. Las miles de personas dentro del estadio se formaban en fila, pues las salidas fueron bloqueadas, dejando solo una, y todo “se convirtió en caos”. Tardaron más de una hora en desalojar, tras el anunció de que “la situación ya había sido controlada por las autoridades”.
Más tarde se difundió el hallazgo de dos lonas con mensajes amenazantes, presuntamente firmados por grupos de la delincuencia organizada: una en el puente frente a la comandancia de Protección Civil de Guadalupe y otra en el que está frente a la colonia CTM, en el bulevar Bicentenario.
Otras versiones
La Mesa Estatal de Construcción de Paz citó a Honores a la Bandera a las 8:30 horas. En su discurso, Rodrigo Reyes reiteró que el estruendo en la Fenaza fue por un tanque de gas. Incluso destacó que la feria, “que congregó a más de un millón de personas”, terminó “con saldo blanco”.
Visiblemente molesto, el secretario general de Gobierno reprochó que en redes sociales y medios de comunicación se replicaran versiones que hablaban sobre la detonación de un explosivo:
“Hacemos un llamado a dejar de publicar información falsa, a dejar de estar en contra del proceso de pacificación. No hay un elemento que pueda hacer creer que se trató de un incidente distinto al reportado y a pesar de ello hay quienes se aferran a tratar de generar temor”.
Además, aumentó la cifra de lesionados a 14 personas, de las que dos requirieron intervenciones quirúrgicas mayores, “pero que también se encuentran fuera de cualquier peligro, estables y con plena salud”, reiteró el funcionario.
A la par, en entrevistas para radio y televisión, coordinadores de Protección Civil ya tenían otros datos: una veintena de lesionados, cinco en código rojo, ocho amarillo y el resto verde. Cinco personas en estado delicado, subrayaron, que sufrieron heridas “por fragmentos de metal”.
De acuerdo con un parte médico, luego del estallido en la Fenaza atendieron a 19 personas en distintos hospitales de la zona conurbada: fueron 10 hombres y nueve mujeres, entre ellos un bebé de cinco meses, una niña de tres años y un adolescente de 15.
En uno de los pacientes, de 44 años, “se identifica esquirla”. En al menos otros siete casos también se mencionan uno o varios “objetos”, sin precisar de qué tipo, que provocaron heridas a los afectados o que el personal médico detectó “alojados en piel y tejido”. Además, a otras 15 personas las trataron por crisis nerviosas en el lugar.
¡A correr!
Para el mediodía el tema era tendencia en redes y también lo más comentado entre comerciantes de la Fenaza. Las instalaciones seguían rodeadas por patrullas del Ejército, GN y PEP, mientras el helicóptero recorría la zona conurbada. El gobernador David Monreal Ávila estaba por arribar para presidir un evento en el lienzo charro.
“Corran y cierren todo, porque esto va a explotar”, les gritaron policías a quienes estaban en la madrugada en la zona de la detonación. Uno de los encargados de los juegos infantiles, ubicados a metros de donde ocurrieron los hechos, explicó que “fue una explosión muy fuerte, nunca había escuchado un estruendo así”.
“Nos corrieron a todos”, resaltó el niño que lo acompañaba. También oyeron como “un rumor” que todo había sido por la acumulación de gas en un puesto de tamales oaxaqueños. Pero “el vendedor que se supone fue el responsable estaba sano y salvo, al igual que su triciclo; es más, hasta el champurrado estaba intacto”.
Donde se presume que fue el estallido había daños visibles en el asfalto: un hoyo de entre 30 y 35 centímetros de ancho y aproximadamente 8 de fondo; lo rodeaba una extendida mancha de combustible que se derramó del tanque dañado del camión de la policía estatal, que horas antes estaba estacionado ahí mismo.
Casi a la 1 y media de la tarde, el gobernador salió de la Feria Agropecuaria. En declaraciones para los medios, David Monreal dijo que aún desconocía los detalles del peritaje tras la explosión:
“Lo que escucharon por la mañana es el parte que me dieron y es la información que yo tengo. Como es del conocimiento de todos ustedes, yo estuve en la Ciudad de México”. Asistió al Congreso Nacional de Morena.
