ZACATECAS. En el Hospital General Luz González Cosío continúan con el desabasto de medicamentos, pese a que el gobierno del estado informó que los servicios de salud en la entidad mejoraron.
Usuarios como Ernestina, vecina de la comunidad Tacoaleche, en Guadalupe, expuso que lleva “varios meses batallando por conseguir medicinas para la diabetes”, y señaló que ante la necesidad del tratamiento, tienen que conseguirlo por su cuenta o dar varias vueltas al hospital.
Puntualizó que la escasez de medicinas la obliga también a acudir cada semana al nosocomio con la esperanza de encontrar “las pastillas para su familiar enfermo”, aunque destacó que nunca logra surtir completa su receta y tiene que usar dinero que era para otros gastos en adquirir los medicamentos faltantes.
Rodinero Ibarra, quien espera con paciencia la intervención quirúrgica de su padre, también tiene que gastar dinero extra para el medicamento que no hay.
“Compramos unas pastillas de 1 mil 600 pesos, y solo se iba a tomar una mi papá, ya después [el personal médico] nos las desecharon. Fue un gasto que nos hubiera podido servir para nuestro paciente o incluso para comer”, indicó.
Relató que desde hace tres días esperan la respuesta de los médicos para que su padre pueda ser intervenido quirúrgicamente, pero que debido a que les dijeron que el costo del marcapasos oscila entre los 60 y 80 mil pesos no pueden saber si podrán operarlo.
“Nos dijeron que el aparato costaba de 60 a 80 mil pesos, pero que no sabían de qué forma nos podrían ayudar porque también nos habían pedido una pila, pero por fortuna la encontraron”, agregó.
Señaló que está a la espera de información de los médicos para saber cuánto dinero necesitarán, ya que la mayoría de los insumos los tuvieron que comprar.
Pese a estas carencias de medicinas, los servicios y el trato a los pacientes tuvieron mejoras, explicaron los familiares de varios pacientes.
Indicaron que el único inconveniente es el trato que reciben de parte de los vigilantes de seguridad privada, quienes les prohíben permanecer en las salas de espera del centro hospitalario, pese a las condiciones extremas del clima.
En ese sentido, existen casos de familiares que pasan hasta semanas completas en espera de sus pacientes, pero lo tienen que hacer afuera del hospital, aguantar el fuerte sol, las inclemencias del clima, por lo que solicitaron que se habilite un espacio común digno para que pueden esperar.
