FRESNILLO. Trabajadores de limpieza del Hospital General de Fresnillo (HGF) denunciaron a la empresa Drogba y su enlace en el nosocomio, Guadalupe Mendoza, por irregularidades, exigencias injustificadas y malas condiciones laborales.
Uno de los afectados y trabajador de Drogba, Roberto Aguayo, destacó que emprenderán medidas legales contra la empresa, puesto que además de que varios compañeros no cuentan con prestaciones laborales ni están inscritos ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ahora se pretende hacerlos entrar una hora antes al trabajo, ello sin siquiera un aumento salarial.
Sobre esto último, precisó que fue Guadalupe quien modificó el horario de entrada en los turnos matutino, vespertino y diurno; con lo cual, por ejemplo, los primeros, en lugar de entrar a las 7 horas, tal como está pactado en su contrato, ahora lo harían a las 5:50.
El problema de ello, explicó, es que los 80 trabajadores que laboran para esa empresa viven en colonias de la periferia, y para esa hora no hay aún servicio de transporte público.
AMENAZAS Y NEPOTISMO
Roberto Aguayo refirió que Mendoza los amenazó con despedirlos a partir de esta semana si no llegaban a las 5:50 horas; o bien, procedería a descontarles hasta el doble de lo que ganan al día si llegan tarde.
Destacó que algunos compañeros ganan 2 mil pesos a la quincena y en el mejor de los casos, hasta 3 mil, por lo que un descuento salarial sería devastador.
A esto se suma que Guadalupe Mendoza ha contratado a familiares para cumplir con dos tareas: vigilar a otros compañeros u ocupar áreas donde “no hacen tanto trabajo ni esfuerzo”.
En contraste, Aguayo aseguró que la mayor parte de sus compañeros realizan un excelente trabajo en cada una de las áreas en las que se ocupan, como quirófano, banco de sangre y la zona de cirugías.
Agregó que el compromiso de sus compañeros va más allá de lo laboral, ya que “somos conscientes de que nuestras labores de limpieza benefician directamente a los pacientes que están internados”.
Por otra parte, Aguayo pidió el apoyo de algún abogado que pueda apoyarlos con la representación legal, esto en caso de que comiencen las olas de despidos masivos, tal como ocurrió en febrero, cuando la empresa cesó injustificadamente a 50 trabajadores.
