ZACATECAS. Dirigido a funcionarios de la administración publica del estado de Zacatecas, concluyó el curso de capacitación denominado “Nuevas formas discursivas para conectar con los públicos”, impartido por las docentes investigadoras de la Unidad Académica de Artes (UAA) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Claudia Torres González, Laura Sánchez Solorio y Flor Nazareth Ávila Rodríguez; esto a través del Programa de Capacitación de la Coordinación de Vinculación de la UAZ y la Secretaría de Administración del Gobierno del estado de Zacatecas.
La docente Torres González habló de la libertad de la voz natural, es decir, que la voz funciona como un simple esquema fisiológico del mecanismo del habla, como un impulso de comunicación que se genera en la corteza motriz del cerebro, y que estimula el mecanismo de la respiración haciendo que el aire entre y salga del cuerpo y que hace contacto con las cuerdas o pliegues vocales creando oscilaciones que producen frecuencias o vibraciones, lo que resulta que el sonido articulado por los labios y la lengua en palabras comuniquen el mensaje a un interlocutor.
Además, señaló que a la voz le encanta viajar; por eso, siempre se busca darle más energía y más espacio, y el obstáculo principal de una voz libre es el bloqueo emocional.
Resaltó dos premisas, primero: que todos los seres humanos poseen una voz capaz de expresar por medio de un registro natural de tres a cuatro octavas, toda la gama de emociones, complejidades de sentimientos y sutileza de pensamientos que forman parte de nuestra experiencia vital; segundo: que las tensiones adquiridas en la vida moderna combinadas con mecanismos de defensa, inhibiciones y reacciones negativas a nuestro entorno disminuyen la eficacia de la voz natural hasta el punto de distorsionar la comunicación.
Por último, señalo que la práctica constante y consciente de ciertos ejercicios puede resultar en una voz natural libre, en contacto directo con nuestros impulsos emocionales, moldeada más no inhibida por nuestro intelecto; y la voz natural libre es un atributo primordial del cuerpo: posee innatamente un registro amplísimo de tonalidades, de armónicos complejos y de texturas caleidoscópicas.
