PAMPLONA. Durante la primera corrida de la Feria de San Fermín para este 2023 no se cortaron apéndices, debido al mal manejo de los aceros por parte de una terna que el año pasado había salido a hombros del ruedo de La Misericordia, tras la lidia también de un encierro de La Palmosilla, entre la que destacó el mexicano Leo Valadez.
El tercer toro de la tarde con el que el hidrocálido Valadez se midió fue un animal que salió suelto del capote y manseó.
El torero realizó un quite por zapopinas, rematadas con una buena media verónica. No se lo puso fácil el toro, pues acortó mucho el viaje en banderillas.
El ejemplar de La Palmosilla llegó a la muleta pegando bruscos gañafones en cada embestida; no obstante, con mucha habilidad y fácil de piernas, Leo le ejecutó un continuo perder y ganar pasos, para realizar una meritoria faena trazando con la mano baja.
Tras una serie al natural, remató con manoletinas de rodillas. Gran actitud. Estocada caída. Silencio.
Disposición y calidad
Con el sexto y último, el cual tuvo movilidad, pero poca transmisión, brilló Leo en un variado y templado quite; fue eficaz el tercio de banderillas; arrancó la labor muleteril de rodillas con pases por alto y estuvo a punto de ser prendido, pero recuperó la vertical de inmediato para realizar una faena con disposición y calidad.
Ligó a media altura y en los terrenos paralelos a las tablas. Por el izquierdo mostró una importante dimensión.
Remató como empezó: con una serie de derechazos de rodillas muy encajados. Se lanzó a matar de frente y por derecho, aunque el acero quedó tendido y el toro tardaba en caer, por lo que recurrió a varios golpes con el descabello.

