SANTOS. El estadio del Santos fue la sede para el funeral de Pelé, quien falleció el pasado jueves a los 82 años y conmocionó a todo Brasil y el mundo del futbol.
O Rei Pele fue velado con su ataúd abierto en el césped del estadio Vila Belmiro de la ciudad de Santos, donde dejó gran parte de su vida y pasión con el equipo de sus amores.
Aficionados, directivos y jugadores dieron acudieron para darle el último adiós al mejor jugador de la historia del futbol brasileño.
Edinho, hijo de Pelé, y el exjugador Zé Roberto, apoyados por personal del Santos, cargaron el ataúd hasta la carpa que fue colocada en la media cancha, donde estaban los familiares.
En una carpa paralela fue dedicada para las autoridades y figuras del balompié mundial.
Mientras sonaba «Eu sou Pelé», canción interpretada por la leyenda brasileña, los aficionados entraban por una pasarela lateral desde donde se podían despedir de su ídolo.
Se tiene planeado que el velorio dure 24 horas, después el cortejo fúnebre recorrerá las principales calles de la ciudad de Santos para luego dirigirse al cementerio Memorial Necrópolis Ecuménica donde se realizará una ceremonia privada para los familiares.

