ZACATECAS. Al reconocer que la Ley Orgánica del Poder Judicial tiene incontables lagunas legales, el presidente magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSJEZ), Arturo Nahle, sostuvo que la división de poderes por ningún motivo es un divorció ni confrontación; «no puede ser posible que la delincuencia esté organizada, mientras los tres poderes desorganizados» abundó.
Al presentar la Iniciativa de Reforma a la Ley del Poder Judicial, Nahle García resaltó que es histórico que sea consensuada entre los tres poderes.
En ausencia de los diputados de Morena y aliados, Nahle García hizo entrega del documento al presidente de la Junta de Coordinación Política, Xerardo Ramírez del PT; así como al presidente de la mesa directiva, Enrique Laviada, de Movimiento Ciudadano; y al presidente de la Comisión de Justicia de la LXIV (64) Legislatura, el perredista, Juan Mendoza.
Arturo Nahle afirmó que “es sabido por todos que la Ley que nos regula es viejita; la mitad de los artículos están derogados, otros reformados, sólo que con ella trabajamos: una herramienta obsoleta y defectuosa”.
De ahí, dijo, la urgencia de transformarla para adecuarnos a la profunda reforma que ha tenido el Sistema de Justicia, “que ha sido bárbara en los últimos 20 años”.
Aseveró que se supone que somos una república y es importante la división de poderes, pero cuando se concentra en uno solo, es una monarquía, dictadura, cualquier otra cosa, menos una república.
Remarcó que una cosa es división de poderes y otra el divorció y confrontación. «No puede ser posible que la delincuencia esté organizada, mientras los tres poderes están desorganizados. Sí se puede la colaboración de poderes en coordinación y respeto», acotó.

