Ahora sí lo reconocen
Hipocresía destapada. El luchador social llegó al mundo en la Ciudad de México, el 1 de mayo de 1934, en la calle de Wagner 50, en la colonia Guadalupe Inn, era una casa pequeña con jardín bonito, según lo describen quienes lo conocieron.
Como hijo de un personaje histórico en la política, Lázaro Cárdenas del Río, pasó su educación en varias escuelas del país a causa de la actividad presidencial de su padre. Es hasta el Colegio Williams, en el entonces DF, que se detiene un poco el peregrinar del tercero de primaria hasta el último de secundaria. Los estudios preparatorios los cursó en el Colegio de San Nicolás de Hidalgo de la Universidad Nicolaíta, en Morelia, Michoacán.
Obtuvo su título de ingeniero civil por la Escuela Nacional de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1955, además de cursar algunos estudios en Francia (fue residente de la Ciudad Universitaria de París) e Italia.
Inmediatamente después de terminar su carrera se dedicó a las actividades profesionales de su especialidad: Desarrollo Regional y Planeación.
El apellido Cárdenas es un símbolo en la historia política del país. Su padre, el general Lázaro Cárdenas del Río, fue presidente de la República entre 1934 y 1940, protagonista de la nacionalización de la industria petrolera en 1938.
Por lógica y por la visión familiar, ingresaría en 1954 a la militancia partidista al Revolucionario Institucional (PRI). Su primera participación fue en el Movimiento de Liberación Nacional (MLN), 1961-1964, que para el PRI permitió reunir jóvenes con inquietudes y canalizar propuestas de grupos alejados del poder, en dicho movimiento participaban figuras como Heberto Castillo, Enrique González Pedrero, Octavio Paz, César Buenrostro, Clementina Batalla de Bassols, Marcué Pardiñas y muchos otros nacionalistas y de izquierda, dentro y fuera del partido.
Inicia su carrera política en la militancia partidista al buscar, en 1974, con Jesús Reyes Heroles como presidente del PRI, y Luis Echeverría presidente de la República, ser precandidato a la gubernatura de Michoacán, pero el candidato fue Carlos Torres Manzo, lo que provocó protesta pública del Ingeniero por la imposición.
Sin darse por derrotado, participó en la precampaña de José López Portillo a la presidencia en 1975, obtiene la candidatura a senador por Michoacán y el candidato del Partido Comunista Manuel Pérez Adame retira su candidatura y apoya a Cárdenas. Él gana en 1980 la elección para gobernador de Michoacán por el PRI, mandato que concluyó en 1986.
Vendrían las elecciones presidenciales de 1988 y el descontento de personajes priístas por la manipulación descarada hacia personajes del neoliberalismo que asomaban la mano del gobierno de Estados Unidos para meterse con las riquezas de recursos naturales de México, presionaron al gris gobierno de Miguel de La Madrid para colocar a un candidato de las recientes políticas neoliberales de la derecha mundial, a lo cual, una corriente de izquierda contraria al iniciado proyecto neoliberal mundial, se opuso a la manipulación, ocasionando la ruptura con el PRI y la Corriente Democrática (1987): Cuauhtémoc Cárdenas, encabezó la disidencia dentro del PRI junto a Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, exigiendo mayor apertura en la elección del candidato presidencial, lo que un gris presidente como De La Madrid no alcanzó a vislumbrar: el rompimiento con el hegemónico partido de Estado.
Fue la ruptura más importante del PRI durante la década de los ochenta, la llamada entonces Corriente Democrática, y abrir una nueva etapa para la izquierda mexicana.
Apoyó causas como las del EZLN y la defensa de los recursos energéticos y la soberanía nacional, por sólo citar algunas.
Su llegada al gobierno de la Ciudad de México después de su candidatura en 1988 a la Presidencia de la República, la cual estuvo plagada de intromisión del gobierno de Miguel de la Madrid y la derecha panista encabezada por el nefasto Diego Fernández de Cevallos, permitió abrir un horizonte a las fuerzas de izquierda. Compitió otras dos veces por la presidencia de México, que por supuesto, corrió la misma suerte que en la primera.
Intentó postularse por una cuarta ocasión, pero el PRD con sus dirigentes le cerraron el camino; sin embargo, su paso por el gobierno de la CDMX dejó una huella profunda en la ciudadanía.
Durante años vimos los ataques de nefastos ignorantes como el dueño de TV Azteca y otros; sin embargo, hoy vemos hipócritas comentarios de los comentócratas alabando su legado, así es la realidad.
