CIUDAD DE MÉXICO. El Gobierno de Estados Unidos ha intensificado la presión sobre México para obligar al despliegue de operaciones conjuntas y permitir que personal de seguridad estadounidense acompañe acciones armadas contra los cárteles dentro del territorio nacional, revela un reporte publicado por The New York Times.
De acuerdo con información divulgada por el diario estadounidense, citando a funcionarios de ambos países, la Casa Blanca busca obtener un logro concreto en materia de seguridad que pueda exhibir públicamente ante el electorado rumbo a las próximas elecciones intermedias en Estados Unidos.
Como parte de esta estrategia de embestida, la Administración de Donald Trump entregó recientemente a las autoridades mexicanas un memorando formal, señaló.
El documento propone un mecanismo para que agentes estadounidenses participen de manera directa en operativos de campo dentro de México, además de exigir un intercambio de inteligencia más amplio.
Frente a las pretensiones de Washington, la Presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado un rechazo firme a la presencia militar u operativa de Estados Unidos dentro de las fronteras mexicanas, calificando el respeto a la soberanía nacional como su única línea roja innegociable
No obstante, en un intento por evitar una incursión unilateral estadounidense, el Gobierno mexicano actuó sobre una lista de objetivos prioritarios entregada por Washington, apuntó el NYT.
Dichas acciones derivaron en la captura o abatimiento de capos de alto perfil, entre ellos Rubén Oseguera Cervantes, «El Mencho», máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Pese a estos golpes al crimen organizado, la presión desde la Casa Blanca ha continuado bajo el impulso de asesores clave como Stephen Miller
En declaraciones obtenidas por The New York Times, la vocera de la Casa Blanca, Lauren Bis, aseveró que es inaceptable que organizaciones terroristas extranjeras mantengan el control de amplias zonas fronterizas en México
El diario neoyorquino señala que, si bien Donald Trump ha sugerido públicamente un mayor despliegue en suelo mexicano, mandos militares y de seguridad de Estados Unidos han advertido internamente a Washington sobre las severas consecuencias de una acción unilateral.
Un ataque o incursión sin el aval de México podría romper la cooperación bilateral, desatar una ola de violencia por parte de los cárteles y detonar una crisis migratoria en la frontera.
