El potosino cortó dos orejas y se convirtió en el máximo triunfador del festejo. Uriel Moreno “El Zapata” y Luis Gallardo obtuvieron un apéndice cada uno.
PACHUCA, Hidalgo.- Fermín Rivera convirtió el cierre de la Feria de Pachuca en una tarde de afirmación artística. Dos orejas y la salida a hombros coronaron una actuación en la que prevalecieron el reposo, la sensibilidad y una manera de interpretar el toreo que encontró correspondencia en la calidad de los ejemplares de José Julián Llaguno. Uriel Moreno “El Zapata” aportó el arrojo y la espectacularidad, mientras Luis Gallardo consiguió despedirse de la feria con un trofeo.
Rivera dejó ver sus argumentos desde la lidia de “Agradecido”, de 510 kilos, segundo del festejo. El toro, fijo y con transmisión, ofreció posibilidades que el potosino aprovechó para desarrollar una labor de notable pulcritud. Hubo muletazos de hondura, series acompasadas y una expresión de torería sustentada en la suavidad del mando. La estocada certera permitió cortar la primera oreja de su balance. El ejemplar recibió palmas durante el arrastre.
Sin embargo, la dimensión más acabada de su tarde llegaría con “Ausente”, de 480 kilos, quinto del festejo. Desde las verónicas, interpretadas con cadencia y armonía, Rivera anunció una disposición distinta, de mayor abandono artístico. El toro tuvo calidad, nobleza y una embestida generosa que permitió al diestro recrearse en el toreo fundamental.
La faena alcanzó sus mejores momentos sobre la mano derecha. Rivera condujo las embestidas con pulso delicado, alargando los muletazos y componiendo series en las que el ritmo del toro y la expresión del torero encontraron una correspondencia precisa. Hubo naturalidad en las formas, hondura en el trazo y una quietud que dio mayor relieve a cada pasaje.
El buen juego de “Ausente” resultó determinante para el crecimiento de la obra, que encontró una respuesta cada vez más cálida en los tendidos. Una estocada trasera, de efectos fulminantes, puso fin a la faena. La oreja concedida completó el doble triunfo de Rivera y abrió las puertas de la salida a hombros.
Uriel Moreno “El Zapata” había inaugurado el festejo con “Hidalguense”, de 490 kilos, un toro de José Julián Llaguno que ofreció escasas posibilidades. El tlaxcalteca destacó con el capote y ejecutó tres buenos pares de banderillas. En la muleta buscó alternativas desde terrenos de tablas, aunque las limitaciones del ejemplar impidieron mayor lucimiento. Tuvo dificultades con la espada y escuchó palmas.
Su segundo turno, frente a “Bienvenido”, de 487 kilos, de José Julián Garza, tuvo una intensidad diferente. “El Zapata” desplegó variedad con el capote y protagonizó un brillante tercio de banderillas, con tres soberbios pares que provocaron una fuerte ovación.
Después, ante un toro que fue acortando sus embestidas y perdiendo continuidad, el matador hizo valer su experiencia. Encontró soluciones donde disminuían las posibilidades, extrajo muletazos de mérito y mantuvo la atención del público mediante una labor de firmeza y recursos. Una estocada contundente le valió una oreja, aunque la negativa del juez a conceder la segunda desató una sonora bronca.
Luis Gallardo completó el cartel. Con “Compañero”, de 489 kilos, dejó un saludo a la verónica de buena factura y algunos muletazos estimables por el pitón derecho. La falta de acierto con el acero determinó su despedida en silencio.
El sexto, “Amigo”, también de José Julián Llaguno, ofreció mejores condiciones. Gallardo encontró en su nobleza el respaldo para desarrollar una faena variada, con pasajes de buen entendimiento y comunicación con los tendidos. Esta vez resolvió con eficacia la suerte suprema y obtuvo una oreja.
La feria concluyó con cuatro orejas repartidas y una salida a hombros. Fermín Rivera ocupó el sitio principal del balance, no solamente por los dos trofeos conquistados, sino por haber firmado los momentos de mayor calidad artística de una corrida que también dejó la entrega de “El Zapata” y la recompensa al esfuerzo de Gallardo.
Ficha del festejo: Pachuca, Hidalgo. Cierre de la Feria de Pachuca. Toros de José Julián Llaguno y uno de José Julián Garza, de juego diverso. Destacaron “Agradecido” y “Ausente”, por su calidad, así como el sexto, “Amigo”, de buen juego. Palmas a “Agradecido” en el arrastre. Uriel Moreno “El Zapata”: palmas y oreja, con bronca al juez por negar la segunda. Fermín Rivera: oreja y oreja. Salió a hombros como máximo triunfador. Luis Gallardo: silencio y oreja.
Fotos: Manolo Briones

































