VILLA HIDALGO. A un mes de la fiesta patronal, habitantes de El Tepetate denunciaron que tienen problemas con la encargada del templo de la Virgen de San Juan, quien es responsable de recaudar el dinero para remodelar el altar “y es hora de que no inician los trabajos”. Por ello, exigieron que se transparente el proyecto.
“Las personas, que durante los últimos cuatro años hemos cooperado económicamente para la remodelación, alzamos la voz para exigir una explicación clara y cuentas transparentes sobre el destino del dinero que se ha recaudado para este propósito”, enfatizaron a través de un comunicado.
Recordaron que en otras ocasiones no han recibido respuesta por parte de la Iglesia ante sus cuestionamientos y están cansados de esperar a que comiencen los trabajos; sin embargo, expresaron que no exponen de forma abierta la situación por temor a represalias.
Aunado a ello, comentaron que hace un año el párroco Gumaro ordenó retirar las imágenes de la Virgen de San Juan y el Santo Cristo, “argumentando que ‘son de material corriente’. Y ahora los tiene arrumbados en el cuarto lateral”.
Los habitantes comentaron que tras ello, durante una misa, uno de los fieles preguntó sobre el destino de la figura venerada al sacerdote, quien en respuesta amenazó con cerrar la iglesia “por ser él quien manda”.
CUESTIONAN FALTA DE RESPUESTAS
Mediante una carta, los feligreses de El Tepetate preguntaron al sacerdote y a la encargada de recoger los recursos para la remodelación “¿en qué se ha utilizado el dinero de nuestras cooperaciones?, ¿cuánto dinero queda actualmente?, ¿por qué no se ha realizado la remodelación como se prometió?, ¿cuándo se llevará a cabo? y ¿cuál es el plan para cumplirlo?”
Insistieron que hasta la fecha “no hemos visto que se realicen los trabajos prometidos”, por lo que exigieron transparencia en el proyecto “y respeto hacia todas las personas que hemos contribuido económicamente para esta obra”.
Al asegurar que cada peso aportado representa el esfuerzo, la voluntad y la confianza de los fieles, consideraron que es “justo que se presenten cuentas claras, con información comprobable sobre los ingresos, los gastos y el dinero que aún pudiera existir”.
Los fieles añadieron que otra incertidumbre se relaciona con su fiesta patronal, celebrada el próximo 8 de diciembre, pues el párroco ha amenazado con suspenderla, pese a que en redes sociales se exhortó a la población a organizarse económicamente.
Recordaron que este festejo tiene más de cien años, cuando a falta de un templo la virgen era venerada en una casa. Pese a la proximidad de la celebración, “ahora el padre Gumaro por decisión propia y sin consultar a nadie, la quitó de su lugar”.
Luego de ello, mencionaron que los responsables del patronato de la feria hablaron con la encargada del templo sobre este asunto, quien respondió que “nadie iba a hacer nada porque el padre no quería y punto. Ya estamos hartos de esta situación”.
Finalmente, los habitantes exigieron cuentas claras al templo de los recursos recabados, asegurando que “nuestra intención no es ofender ni acusar injustamente a nadie, solo queremos respuestas, claridad y que se respete la confianza que la comunidad depositó en este proyecto”.
