ZACATECAS. El 12 de octubre es una fecha de debate sobre la historia de México, pues anteriormente era conocida como el Día de la Raza; sin embargo, desde el gobierno federal hoy se nombra como el Día de la Resistencia Indígena, en busca de cuestionar las narrativas tradicionales sobre la llegada de los españoles al continente americano.
Así lo resaltó el historiador Eduardo Jacobo Bernal, quien reconoció que este renombramiento demuestra que la historia es un proceso vivo con preocupaciones políticas, sociales e ideológicas. “Creo que este tipo de conmemoraciones o fechas nos hacen recordar que la historia es política y que asume una postura”, señaló.
En este sentido, ejemplificó que términos como “descubrimiento de América” han sido cuestionados por su visión eurocéntrica, pues colocan a Europa como protagonista de un proceso que invisibiliza las culturas que ya existían en el continente.
IMPOSICIÓN A LAS CULTURAS
El especialista añadió que revisar esta conmemoración implica dejar de romantizar la llegada de los españoles y reflexionar sobre la violencia que acompañó la Conquista.
Al respecto, recordó que se han utilizado expresiones como “encuentro de dos culturas” para referirse a este acontecimiento como una forma de conciliación, aunque mencionó que hay historiadores que critican esta postura.
“Este señalamiento indica que [la Conquista] fue un encuentro violento. No fue un diálogo, no fue una cuestión en igualdad de condiciones, sino que se impone por la fuerza un proyecto cultural, político, social, donde se destruyen templos de las culturas americanas y se impone una religión”, ahondó.
Jacobo Bernal comentó que, ante la imposición de estructuras sociales, políticas y religiosas, las manifestaciones de las culturas originarias sobrevivieron de manera discreta, incorporadas o adaptadas a otros espacios o prácticas.
Tal es el caso de diversos elementos en los templos de Pinos, que de acuerdo con el historiador conservan referencias a deidades prehispánicas.
LA IDENTIDAD CONTEMPORÁNEA
Más allá de las denominaciones oficiales, el especialista consideró que el significado de esta fecha debe construirse en conjunto desde la sociedad, reconociendo que no existe una interpretación única sobre este acontecimiento histórico que genera discusiones más de cinco siglos después.
Agregó que las posturas no necesariamente deben conducir a la confrontación, sino a la apertura de espacios para discutir el pasado y comprender cómo sus interpretaciones influyen en la identidad contemporánea.
