EL OTRO DESTAPE
El PRI, como ya hizo Morena, destapó a su propio coordinador de Defensores: Fito Bonilla. Y como sucedió con el nombramiento de la coordinadora estatal de la 4T, también hubo reacciones. Bonilla prometió sacar a Morena del poder y dijo que el rancho de AMLO es muy grande para que los guindas se vayan a La Chingada con él. Pero, por algo, el priísta habló de reconciliación y unidad. El ex gobernador Alejandro Tello se disculpó por no asistir al destape, pero reiteró su apoyo. Los ponzoñosos dicen que se ausentó para no verle la cara al ex gobernador Miguel Alonso ni a al presidente estatal tricolor, Carlos Peña. El alcalde panista Miguel Varela y su dirigente estatal, Aldo Peláez, se plantaron en una comida con el líder nacional del PRI, Alito Moreno, recordando que todavía no los den por muertos, que la candidatura de una coalición no se define aún y que también se debe valorar a cuadros de su partido.
ACUERDO NACIONAL
Para el alcalde Miguel Varela y el dirigente panista Aldo Peláez, las alianzas, no solo en Zacatecas, se decidirán en mesas nacionales. Y ahí es donde resurgen la desconfianza y las críticas hacia Alito Moreno. Los ex priístas y ahora naranjas, Juan del Real y Pepe Haro, maldicen al presidente nacional del PRI. Juanito advierte que Zacatecas no puede ser moneda de cambio, con acuerdos cupulares como los que se tomaron en 2021. Pepe acusa que, ese año, Alito traicionó a los tricolores cuando le quitó a Fito la candidatura y que el de Campeche “representa lo peor de la política”. Los emecistas están más enojados con Moreno que el propio Bonilla. Mientras, tanto panistas como priístas coinciden en que la alianza es necesaria. Pero los tricolores, e incluso Chabelo Trejo del PAN, ya dan por descartado a Varela y dicen que su encuentro con Alito sería solo para la foto, aunque el alcalde asegura que le dio su lugar.
REACCIONA MORENA
Otras maldiciones a la figura de Alito y el PRI tenían que surgir, obviamente, de Morena. El presidente del consejo estatal de este partido, Rubén Flores, recordó el episodio de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. “Fue un crimen de estado. Sucedió bajo el gobierno de Enrique Peña Nieto, un gobierno del PRI”, dijo. Rubén insiste en que no se debe olvidar la historia de “los cínicos del tricolor”. Pero algunos morenistas, o que lo fueron, otra vez parecen encaminarse a la oposición, como Raquel Ortiz, ex secretaria de Gobierno en Guadalupe. También el alcalde de Tepechitlán, Adolfo Cortez El Kush, piensa volverse tricolor.
SE PREPARA GEOVANNA
En el PT tuvieron una reunión de líderes, entre quienes se acordó fortalecer el partido y a la senadora Geovanna Bañuelos como principal figura. Los venenosos anticipan pláticas e intenciones para que el PT forme su propia coalición, con MC y con otro partido en el que se den condiciones. Pero en un escenario en que los petistas no fueran ni con Morena (como se anticipa) ni con ningún otro partido, hay motivos para que Bañuelos se postule en solitario. La senadora es, sin discusión, la figura más competitiva del PT, y como candidata ayudaría a impulsar cuadros en municipios y distritos locales, para sumar la mayor cantidad de votos posible para asuntos como el registro y las prerrogativas.
DESAIRES MUTUOS
La secretaria de Obras Públicas, Karla Montes, fue nombrada vicepresidenta local de la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres (AMIVTAC). La CMIC y su presidente Francisco Capetillo le hicieron el vacío y no la acompañaron. Ni siquiera Rodolfo Dorado, quien está en ambas organizaciones. Pero el sábado, la funcionaria les devolvió el desaire. No asistió a la comida del constructor en el Cortijo San Sebastián de San Ramón. Los constructores no querían que fuera Carlos Zúñiga, jefe de Oficina del Gobernador, pero sí esperaban cuando menos otros funcionarios estatales. Ninguno fue. Los más ponzoñosos de la CMIC ya hablan de un distanciamiento con la gobernanza.
