ZACATECAS. Al advertir que “la UAZ enfrenta una de las crisis financieras más complejas de su historia”, el rector Ángel Román Gutiérrez afirmó que ni las medidas de austeridad ni la reforma universitaria serán suficientes sin una solución estructural concertada con los gobiernos federal y estatal. “La educación superior pública es una responsabilidad del Estado mexicano”.
“No administraremos la resignación, no permitiremos que la urgencia financiera nos haga renunciar a la calidad académica, a la autonomía ni al compromiso con Zacatecas. Vamos a ordenar la casa, a exigir lo que legítimamente corresponde a la educación pública y a transformar aquello que ya no puede continuar igual”, expresó durante su primer informe de actividades, celebrado en el teatro Calderón.
Ante integrantes del Consejo Universitario, autoridades gubernamentales y legisladores, sostuvo que la situación financiera obliga a emprender acciones para garantizar la viabilidad de la institución, “sin poner en riesgo sus funciones sustantivas”.
Cada año, señaló, la UAZ recibe a miles de estudiantes y, para muchos de ellos, representa la única posibilidad real de acceder a la educación media superior y superior. Por ello, sostuvo que cualquier discusión sobre su futuro trasciende a la administración universitaria, pues “lo que está en juego es una parte esencial del presente y del porvenir de Zacatecas”.
*Crisis financiera pone en riesgo la viabilidad institucional*
“La UAZ enfrenta una de las crisis financieras más complejas de su historia”, reiteró el rector, al explicar que para cubrir salarios, prestaciones, aguinaldos y obligaciones de seguridad social al cierre de 2026 se requieren alrededor de 700 millones de pesos.
A este déficit se suma una deuda histórica con el ISSSTE superior a 4 mil 600 millones de pesos, que continúa generando intereses y accesorios desde 2008 y se ha vuelto “prácticamente impagable” para la Universidad. Los adeudos con el SAT, agregó, ascienden a 517 millones de pesos por concepto de impuesto sobre la renta.
“Esto nos ubica en una problemática sumamente complicada y que pone en riesgo la viabilidad institucional”, advirtió Román Gutiérrez, quien afirmó que la actual administración asumirá su responsabilidad.
“La acumulación de malas decisiones del pasado nos condujo a esta situación. Sin embargo, esta administración está dispuesta a enfrentarla. La tesis que se gestó en las últimas dos décadas de que el Estado y la Federación resolverían esta problemática resultó falsa”.
Ante este escenario, anunció medidas de austeridad y contención del gasto que comenzarán por la administración central y quienes tienen mayores responsabilidades. “Las medidas de austeridad que proponemos son indispensables porque la situación es delicada, pero también serán justas”.
Entre las acciones se contempla que ningún funcionario reciba primas de antigüedad superiores a las correspondientes a su nivel docente frente a grupo, así como ajustar el número y monto de las plazas de mandos medios y superiores a lo establecido en el convenio financiero.
También planteó revisar el sistema de pensiones y jubilaciones, al recordar que en 1991 se estableció en el contrato colectivo de trabajo la creación de un fideicomiso para sostener financieramente estas obligaciones, mecanismo que no se concretó.
*Austeridad no sustituye una solución estructural*
Entre las medidas administrativas se encuentran la optimización de los recursos humanos académicos y administrativos, el ajuste del personal de honorarios, eventual y de confianza, y la revisión de la relación entre personal docente y administrativo conforme a estándares nacionales.
Además, se someterán al Consejo Universitario propuestas de normatividad para establecer criterios de eficiencia y sostenibilidad financiera. El plan de austeridad contempla reducir al mínimo indispensable los fondos fijos, combustibles y viáticos.
Sin embargo, Román Gutiérrez sostuvo que estas medidas no resolverán por sí solas la crisis. “La UAZ no tiene capacidad para resolver por sí sola una deuda de esta magnitud. Ningún programa de ahorro interno por riguroso que sea puede sustituir una solución estructural concertada con los gobiernos federal y estatal. La educación superior pública es una responsabilidad del Estado mexicano”.
Por ello, sostuvo que defender a la Universidad implica “exigir un financiamiento suficiente, oportuno y sostenible, no como privilegio, sino como una inversión social estratégica”.
El rector informó que la UAZ ha gestionado recursos extraordinarios y solicitado un incremento presupuestal, además de entregar cuentas auditadas y la documentación financiera y académica requerida por las autoridades.
“No pedimos un cheque en blanco, pedimos que la responsabilidad interna tenga una respuesta corresponsable de los poderes públicos. La transparencia es condición de la confianza, la suficiencia presupuestal es condición de la viabilidad”.
Reconoció que la UAZ debe asumir su parte, “sería irresponsable atribuir ir todo al exterior o esperar a que un rescate temporal repita el ciclo de déficit, apoyo extraordinario y de una nueva deuda”.
Al respecto, afirmó que en la Universidad “necesitamos contener el gasto, corregir distorsiones, ordenar procesos y revisar decisiones que ya no corresponden a las posibilidades reales de la institución”.
*Proteger la educación sin precarizarla*
El rector aseguró que las medidas de austeridad no deberán afectar las funciones sustantivas de la Universidad porque “austeridad no significa precarizar la docencia, debilitar la investigación ni transferir el costo de la crisis a quienes menos tienen. Tampoco significa paralizar la institución”.
Sostuvo que la autoridad significa distinguir lo indispensable de lo prescindible, reducir privilegios antes que derechos. “La prioridad es resguardar las quincenas de quienes trabajan frente a grupo y sostienen los servicios esenciales, garantizar las clases, evitar afectaciones a la oferta educativa y cuidar la trayectoria de las y los estudiantes”.
La eventual consolidación de grupos con baja matrícula, explicó, deberá analizarse caso por caso para hacer más eficiente el uso de los recursos sin afectar la calidad educativa.
*Reforma universitaria, una ruta de largo plazo*
En este contexto, destacó el inicio del proceso de reforma integral universitaria, pero dejó claro que esta no representa una solución inmediata a la crisis que vive la UAZ.
“La reforma no es la solución inmediata al déficit. No producirá los recursos que hoy faltan. No cancelará una deuda acumulada durante dos décadas y no reemplaza la obligación gubernamental de financiar adecuadamente la educación superior pública en la entidad”.
Presentarla como una fórmula financiera, advirtió, sería engañar a la comunidad. La reforma, explicó, busca crear condiciones académicas, administrativas y normativas para construir un futuro más estable para la institución en el corto, mediano y largo plazo.
Planteó una Universidad capaz de planear, evaluar, innovar, cuidar a su comunidad y utilizar mejor sus recursos, pero también de responder a los cambios científicos, tecnológicos, ambientales y sociales.
El proceso de reforma, aseguró, será incluyente, democrático y libre, con la participación de estudiantes, docentes, trabajadores, autoridades, organizaciones sindicales, órganos colegiados, egresados, madres y padres de familia, empleadores y sociedad zacatecana.
Para ese propósito, dijo, se contemplan consultas, foros, encuestas, un buzón abierto, reuniones sectoriales y deliberación colegiada. “Ningún sector posee por sí solo la respuesta completa y ninguna decisión relevante debe de construirse o podría construirse a espaldas de quienes vivirán sus consecuencias”.
El rector insistió en que se requieren acuerdos duraderos “para resolver el problema estructural de manera definitiva”, pero sin descuidar los indicadores académicos ni convertir la evaluación en simulación, innovando la gestión, ampliar la inclusión sin reducirla a discursos y reformar la institución sin poner en riesgo la continuidad de sus funciones sustantivas.
Afirmó que conducirá el proceso con honestidad, “jamás ocultaré la gravedad de la crisis para evitar costos políticos. No prometeré soluciones fáciles donde no las hay. Informaré sobre las gestiones, las medidas administrativas y los resultados de la reforma”.
*Defender la UAZ*
Durante su mensaje, Román Gutiérrez llamó a estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores administrativos y jubilados a enfrentar la crisis con responsabilidad, diálogo y decisiones firmes. “El futuro no se construirá negando los problemas, ni culpándonos unos a otros”.
Convocó a la comunidad universitaria a participar “sin miedo y sin simulaciones” ante el reto de enfrentar la crisis sin renunciar a la calidad académica, la autonomía y el compromiso social. “Vamos a enfrentar este reto. No será sencillo, pero si actuamos unidos con honestidad y con visión del futuro, esta generación universitaria no será recordada por haber administrado una crisis. Será recordada por haber abierto una nueva etapa de estabilidad, dignidad y esperanza”.
*Comprometen apoyo a la UAZ*
Luis Armando González Placencia, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) reconoció que la crisis que enfrenta la UAZ no es única, » las universidades de México están inciertas en lo que se llama policrisis» .
Al respecto, destacó que desde la ANUIES buscan todos los días estrategias centradas en la búsqueda de financiamientos para las casas de estudios.
En un videomensaje, Carlos Iván Moreno, director general de educación superior universitaria e intercultural de la Secretaría de Educación Pública (SEP) admitió que la UAZ es una de las cuatro universidades del país que atraviesan por una “crisis estructural que lleva décadas gestándose»,
Afirmó que, en el camino de búsqueda de una estabilidad, la UAZ cuenta con el acompañamiento y respaldo del gobierno federal y de la SEP.
“Solo caminando en conjunto la Universidad, el Gobierno estatal y el Gobierno federal podemos y afrontaremos de manera exitosa, no me queda la menor duda, esta crisis, y lo hacemos principalmente, lo dijo el rector, por las y los jóvenes de Zacatecas y de México”.

