Cambios en el Poder Judicial
Jueces a contentillo. Los mexicanos, durante años, sufrimos a modo jueces de contentillo, unos por ahorrarse el procedimiento legal y otros por ver las posibilidades económicas del acusado para que pagara lo más posible por sacarlo del paso.
Los que casi no sufrían eran los de clase dominante, que contaban con recursos suficientes para el pago de abogados y hasta inventar testigos y pruebas falsas, pero sobre todo para sobornar jueces. El lector no nos podrá desmentir porque ha conocido algunos de ellos.
Con el nuevo Poder Judicial y mecanismos que se implementaron para que estos jueces y magistrados fueran elegidos por el pueblo, se evita que estén a merced de procesos corruptos para aplicar la ley, sabemos que generó amplia discusión en todos los sectores públicos y privados sobre el método de elección de estos jueces y magistrados electos por la ciudadanía.
Las quejas que han emanado son verdaderamente infantiles, diciendo que eran los jueces del acordeón, cuando por ellos votaron millones de personas, la suma y más de dos partidos políticos (el PAN y el PRI). Ellos son culpables en todo caso por no haber participado en esta estructura democrática y no haber impulsado a sus supuestos jueces de intachable conducta profesional.
Hoy este proceso ha quedado firme y esperamos la segunda parte para el año siguiente, entonces podremos decir que hemos iniciado algunos cambios sustantivos en la aplicación de la ley, no queremos ver casos como los de Enrique Peña Nieto, Vicente Fox, Felipe Calderón y Alito Moreno, quienes poseen riquezas que no sabemos cómo se formaron.
En el caso de Vicente Fox, con Gil Díaz, su secretario de Hacienda, lograron obtener compañías petroleras en diferentes rubros como servicios y plataformas submarinas; el caso de Calderón es mucho más ostentoso y peligroso, ya que el panista tuvo contactos y vínculos con el narcotráfico: hoy en día sigue siendo peligroso y con posibilidades, en un futuro, de armar problemas violentos en el país; de Peña Nieto, bueno, él desde que inició su sexenio ya traía arrastrando una cola con contratos con OHL y Olderbrecht, descubriéndose que OHL le había supuestamente vendido una casa de 80 millones de pesos en una de las zonas más lujosas de la Ciudad de México.
Todos estos casos y uno de los más sucios es el de Alito Moreno, hoy dirigente del PRI que se supone que acumula riquezas de miles de millones d pesos.
De estos grandes “logros personales” de políticos mexicanos, cómo es posible que hayan sido obtenidos con sus salarios y de la noche a la mañana se vuelvan multimillonarios. Alito Moreno, el dirigente priísta, el que recibe un salario de 240 mil mensuales obtendría anualmente ingresos por 2 millones 880 mil si mínimo ha tenido ese salario en sus diversas funciones a lo largo de 15 años serían ingresos por 43 millones 200 mil. Ahora veamos el valor solamente en terrenos (sin contar con información faltante): tiene registrado un terreno por 9 millones de pesos y su valor real es de 300 millones. Solamente eso, faltando los lujosos autos que colecciona, no dan con el salario del famoso líder del PRI.
Ahora veamos el valor de la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto, que se descubre por la periodista Carmen Aristegui y que tiene un valor aproximado de 7 millones de dólares.
Las propiedades de Vicente Fox, el hombre que quería seguir gozando del erario con una jubilación ostentosa que los mexicanos no alcanzan a obtener, como la que insistía que le dieran de 5 millones de pesos anuales.
Estos casos nos permiten ver que, si la justicia de los nuevos jueces y nueva magistratura se aplica correctamente, tendrían que rescatarse todos aquellos bienes que no tienen un origen honesto. Entonces, nosotros los mexicanos estaremos seguros de que la justicia se aplica para todos y no únicamente para los privilegiados.
Otros casos que hemos observado y que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó en el pasado informe son, la disminución de la delincuencia organizada, lo que significa que de no haber presiones hacia los jueces, entonces sí habrá una justica para todos y que, el crimen organizado tendrá que pensar dos veces antes de que actuar y no como en la época de García Luna, en la que, aunque muchos conocíamos que había situaciones deshonestas con este personaje que se salvaba, porque la justicia estaba en manos de esos jueces que admitían la corrupción.
Actualmente, los casos que dio a conocer nuestra presidenta en el informe son muy halagadores con la disminución del 52 por ciento de homicidios dolosos en el país. Esperemos que se siga actuando con esa celeridad y que los jueces y magistrados, no permitan que vuelvan a salir aquellos que lograban la libertad por contubernio con el Poder Judicial.
