ZACATECAS. La producción de frijol en Zacatecas enfrenta un escenario de pérdida de rentabilidad, lo cual se agravará si los productores no modifican el modelo tradicional de cultivo y comercialización, advirtió Luis Roberto Reveles Torres, director de Coordinación y Vinculación Estatal del Campo Experimental Zacatecas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
El investigador sostuvo que el reto no consiste solo en producir más frijol, sino en cambiar la forma en que se produce, comercializa y transforma, para que el cultivo continúe siendo una actividad económicamente viable para las familias del campo zacatecano.
Lo anterior, explicó, ya que buena parte de los productores mantienen prácticas heredadas durante generaciones y se concentran solo en la producción de materia prima, sin avanzar hacia la transformación y comercialización del grano.
Esta situación, ahondó, representa uno de los principales obstáculos para que la actividad sea más rentable, ya que los agricultores enfrentan los costos de producción y después comercializan el frijol, pero sin generar valor agregado.
Sostuvo además que el cambio debe abarcar toda la cadena productiva: desde la utilización de semilla mejorada y prácticas agrícolas adecuadas, hasta la transformación del producto para obtener mayores ingresos.
“Tienen que innovar, tienen que cambiar el chip de que no nada más se dediquen a la producción, sino que cambien el sentido de usar las mejores tecnologías, usar semilla certificada y luego darle valor agregado a su producción.
“Es tener la cultura de utilizar semilla mejorada, hacer las prácticas culturales que les estamos recomendando, y luego ya darle transformación a su producto”, insistió Reveles Torres.
DEPENDEN DE LAS LLUVIAS
El investigador señaló que, a la falta de valor agregado, se suma la alta dependencia a las condiciones climáticas. En Zacatecas, precisó, entre 95 y 97 por ciento de la superficie dedicada al cultivo agrícola depende del temporal, mientras que únicamente entre 5 y 8 por ciento del frijol se produce bajo riego.
Mencionó que, si bien esta leguminosa es un cultivo que requiere relativamente poca agua, las diferencias entre una producción bajo riego y otra dependiente de las lluvias pueden ser significativas.
Por ello, consideró que aumentar los recursos económicos destinados al campo no constituye por sí sola una solución, sino que los productores deben incorporar nuevas tecnologías, semillas certificadas y mejores prácticas de manejo.
CAMBIA CONSUMO DEL PAÍS
Luis Reveles alertó que otro factor preocupante es la reducción del consumo de frijol entre los mexicanos, ya que el consumo per cápita ha disminuido con el paso de los años debido a cambios en los hábitos alimenticios. Ante este panorama, planteó la necesidad de recuperar el consumo de este grano, particularmente por su valor nutricional.
La combinación de menor consumo, dependencia del temporal y falta de transformación del producto coloca a los agricultores frente a un escenario complejo, por lo que Roberto Reveles consideró necesario actuar antes de que la actividad pierda todavía más rentabilidad.
Aunque el INIFAP no cuenta con una cuantificación propia de las hectáreas de frijol que han dejado de ser productivas o rentables, señaló que las estadísticas muestran una disminución en términos de su capacidad para generar beneficios económicos.
