Celebran en la Real Maestranza en un encuentro por los 500 años de historia taurina mexicana
En el marco de la Feria de San Miguel, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla fue escenario este jueves de un encuentro dedicado a los 500 años de la Tauromaquia en México, organizado por la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), con la participación de ganaderos, toreros y representantes de ambos países.
La Sala de Carteles acogió dos mesas de diálogo en las que se abordaron la evolución del toro bravo mexicano, los vínculos históricos entre México y España y los desafíos que enfrenta actualmente la Tauromaquia.
La jornada comenzó con la proyección de un video sobre cinco siglos de actividad taurina en territorio mexicano. Posteriormente, el periodista Alfonso Santiago, moderador del encuentro, hizo un recorrido por algunos de sus episodios y protagonistas, con especial referencia a la labor de los ganaderos mexicanos y a figuras como Rodolfo Gaona y Fermín Espinosa “Armillita Chico”.
Ramiro Alatorre Rivero, presidente de la ANCTL, centró su intervención en la necesidad de fortalecer la defensa de la Tauromaquia ante los movimientos que buscan limitarla o prohibirla, además de subrayar su dimensión histórica y cultural en México.
Por parte de la ganadería española intervino Juan Pedro Domecq, quien expuso algunos de los proyectos planteados entre profesionales de ambos países y destacó la relación que durante décadas ha existido entre las cabañas bravas de España y México.
El diálogo permitió también abordar la evolución del toro mexicano y el proceso mediante el cual fue definiendo sus características durante las décadas de los sesenta y setenta, hasta consolidar una personalidad propia dentro de la crianza del ganado de lidia.
Uno de los momentos centrales de la jornada reunió a los matadores Julián López “El Juli” y Diego Silveti, quienes analizaron las diferencias y puntos de encuentro entre las tauromaquias española y mexicana desde la experiencia de quienes han desarrollado parte de sus carreras a ambos lados del Atlántico.
“El Juli” recordó la importancia de México en sus primeros años como torero y definió al país como una segunda casa, tanto por su influencia profesional como por los vínculos personales construidos durante su trayectoria.
Silveti llevó la conversación al terreno de su propia dinastía, que suma cuatro generaciones y más de un siglo ligada al toreo. El mexicano destacó la relación histórica entre ambos países como el resultado de “dos culturas que se han alimentado mutuamente”, así como la aportación de los toreros en la construcción de ese intercambio.
Los dos matadores coincidieron además en la defensa de la identidad de la Tauromaquia y de la libertad para su ejercicio.El encuentro celebrado en Sevilla permitió así colocar los cinco siglos de historia taurina mexicana dentro de una relación que ha mantenido un intercambio permanente de toreros, ganaderías y conceptos entre México y España. La realización de las mesas contó con el respaldo de Lances de Futuro, empresa encabezada por José María Garzón.

