CIUDAD DE MÉXICO. Autoridades sanitarias investigan si un lote de huevo contaminado con salmonella y escherichia coli consumido en el Hospital General de México (HGM) «Dr. Eduardo Liceaga» provocó el brote gastrointestinal que dejó a 135 médicos residentes enfermos y a 41 hospitalizados.
De acuerdo con el Acta de fallo de la Licitación Pública Nacional Electrónica Plurianual N° LA-12-NBD-012NBD001-N-150-2025, el servicio de comedor institucional fue adjudicado a la empresa Restaurantes Grogi por un monto de 112 millones 384 mil 270 pesos, con vigencia del 1 de septiembre de 2025 al 31 de diciembre de 2027.
Sin embargo, ante la emergencia sanitaria registrada a partir del 31 de agosto, la Secretaría de Salud (Ssa) suspendió de manera preventiva la entrega de alimentos por parte de esta proveedora subrogada en las dos áreas de comedor del hospital.
En entrevista, el Subsecretario de Salud, Eduardo Clark, explicó que los estudios epidemiológicos de caso identificaron un platillo específico como la sospecha principal.
«Prácticamente la totalidad de los pacientes que mostraban síntomas de salmonelosis, incluidos los que habían sido ya procesados vía PCR, desayunaron huevo con chorizo.
«El resto de los residentes que no comieron huevo con chorizo no tenía ningún síntoma. Eso es lo que te da un indicio de posible asociación epidemiológica. A partir de eso, pues se determinó hablar con el proveedor de servicio subrogado», detalló Clark.
Informó que a partir del brote entraron en acción tres mecanismos distintos.
«El primero es pues identificar el posible huevo contaminado. Vino la agencia de protección sanitaria de la Ciudad de México, la AGEPSA, al Hospital General de México. (Hoy) va la Dirección General de Epidemiología en una segunda visita y se toman muestras de los huevos, que en este caso y de otros insumos del proveedor.
Clark señaló que Restaurantes Grogi reportó cuatro fuentes distintas de abasto de huevo, por lo que se requiere la dictaminación científica para confirmar la responsabilidad del insumo.
«Al mismo tiempo se habló con el proveedor para identificar sus fuentes de abasto, las compartió, tiene cuatro fuentes de abasto distintas para los huevos que provee el Hospital General de México. Y es sólo a partir de la dictaminación epidemiológica que se haga con las pruebas de esos huevos, que se puede determinar, pues de manera científica y de manera contundente si esa es la fuente de contagio.
«Hoy tenemos una presunción de que lo es, pero no tenemos una confirmación total», aclaró el funcionario, precisando que, de confirmarse la fuente del brote, el HGM e instancias federales aplicarán sanciones que van desde amonestaciones y multas hasta inhabilitaciones o denuncias penales si se acredita dolo.
El brote se detectó el pasado 31 de agosto tras un aumento repentino de médicos que presentaron síntomas de dolor abdominal, diarrea, febrícula y vómito.
Natalia Vitela Paredes
Agencia Reforma
