GUADALUPE. El cierre de un diplomado puede marcar el final de un curso, pero también, convertirse en el punto de partida para nuevos proyectos profesionales. Esa fue la experiencia de 56 estudiantes del Instituto de Capacitación y Formación Profesional Trinus, quienes concluyeron sus diplomados en Criminología Clínica y Sistema Penitenciario, Habilidades Directivas en el Entorno Pastoral – Familiar y Tanatología.
Más que una ceremonia de cierre, el encuentro representó para los participantes la oportunidad de reconocer el esfuerzo que implicó mantenerse en formación y adquirir herramientas que ahora podrán llevar a sus distintos ámbitos profesionales.
Durante el acto, el director general de Trinus, Emmanuel Salas Enciso, destacó el valor de quienes deciden continuar preparándose y abrir nuevas posibilidades para su desarrollo profesional.
“Mi reconocimiento y mi admiración a todos y cada uno de ustedes por decidir prepararse, formarse y seguir avanzando en la vida profesional”, enfatizó.
Uno de los aspectos que los estudiantes destacaron fue la posibilidad de mantenerse actualizados frente a los cambios que constantemente surgen en sus áreas de desempeño.
Para José Ángel Romero, esta actualización representó una herramienta necesaria para responder de mejor manera a las necesidades de las personas en su trabajo “todo está en constante cambio; mantenernos actualizados nos lleva a dar un mejor trato a las personas con apego a los derechos humanos”.
A esta experiencia se sumó la posibilidad de estudiar bajo una modalidad 100% en línea, lo que permitió a los participantes combinar su preparación académica con sus actividades laborales y personales.
Para María Teresa Sánchez Camacho, esta alternativa significó una oportunidad para continuar enriqueciendo su formación, “es una oportunidad bien grande de aprendizaje, de formación y de enriquecer el conocimiento que ya tenemos”, sostuvo.
Desde la coordinación académica, autoridades educativas también resaltaron la importancia de generar alternativas que amplíen las posibilidades de formación profesional en el estado.
Nancy Mayorga, coordinadora del Diplomado de Tanatología, señaló que este tipo de iniciativas buscan abrir nuevos caminos dentro del ámbito educativo.
El cierre de estos programas marcó así el término de un proceso de aprendizaje, pero no el final de la preparación. Por el contrario, para estudiantes, los conocimientos adquiridos les abren la puerta para enfrentar nuevos desafíos, actualizar competencias laborales y trasladar lo aprendido a la práctica.
En un entorno profesional que exige mantenerse en constante evolución, la formación continua se convierte en una posibilidad que puede acompañar distintas etapas de la vida, agregaron autoridades académicas, quienes expusieron que luego de concluir un diplomado puede ser el cierre de un capítulo, pero también el comienzo de uno nuevo.
Mientras que, para los estudiantes, seguir aprendiendo no tiene una fecha de término ni un límite para continuar creciendo profesionalmente.




