El mexicano terminó la lidia del sexto después de ser herido en el vientre; fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón con pronóstico grave
ARGANDA DEL REY, España.- El novillero mexicano Ignacio Garibay resultó herido de gravedad este viernes en Arganda del Rey, durante la quinta novillada del certamen Vid de Oro. La cornada llegó cuando lidiaba al sexto de la tarde, pero, pese a la herida, permaneció en el ruedo para dar muerte al ejemplar de El Retamar antes de pasar por su propio pie a la enfermería.
Garibay fue alcanzado durante la faena de muleta, después de una actuación marcada por la firmeza ante un novillo que planteó dificultades. El percance fue aparatoso y desde el primer momento se advirtió que el pitón había hecho presa en la zona abdominal. Sin embargo, el mexicano se levantó, recuperó los trastos y volvió a colocarse frente al animal para terminar la lidia.
Dejó una estocada trasera y tendida que hizo necesario el uso del descabello. Tras escuchar un aviso, recibió una fuerte ovación del público de Arganda del Rey y se dirigió a la enfermería, donde fue atendido inicialmente por los servicios médicos de la plaza.
El primer parte médico confirmó una herida por asta de toro en la región suprapúbica, con afectación de piel y tejido celular subcutáneo de aproximadamente seis centímetros. La exploración reveló un trayecto ascendente de unos ocho centímetros, con rotura de la fascia anterior y del músculo recto izquierdo, además de penetración en la cavidad abdominal, aunque sin evisceración.
Tras la primera atención fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón, en Madrid, para recibir tratamiento definitivo y realizar los estudios correspondientes. Su pronóstico fue establecido como grave.
Antes del percance, Garibay había dejado una actuación de importante contenido en el sexto. Lo recibió con verónicas y una revolera de remate, para después llevarlo al caballo mediante un galleo por tijerillas. Con la muleta comenzó a pies juntos, toreando por ambos pitones hasta alcanzar los medios.
El mexicano consiguió después varias tandas sobre la mano derecha y naturales en los que buscó llevar con despaciosidad la embestida, pese a las complicaciones que fue desarrollando el novillo. En la parte final acortó las distancias y se mantuvo firme, arrancándole muletazos de mérito hasta que sobrevino la cogida.
Su primera actuación ya había mostrado la disposición con la que llegó a Arganda. Saludó al tercero con chicuelinas y verónicas, rematadas con una media, mientras que tras el paso por el caballo realizó un quite por caleserinas. Brindó al público y comenzó de rodillas una faena en la que encontró pasajes de calidad sobre la derecha y otros de mérito al natural.
En el tramo final volvió a meterse entre los pitones, cerrando su labor con muletazos en redondo y un arrimón. Mató de una estocada al volapié y fue despedido con palmas.
La quinta novillada de la Vid de Oro registró un lleno en tarde calurosa. Se lidiaron novillos de El Retamar, bien presentados y de juego variado. Joel Ramírez obtuvo palmas tras aviso y silencio tras dos avisos; Sergio Rollón, palmas tras aviso y vuelta al ruedo; mientras que Ignacio Garibay fue despedido con palmas en su primero y una fuerte ovación tras aviso en el sexto.
Ficha del festejo: Plaza de Toros de Arganda del Rey. Quinta novillada de la Vid de Oro. Lleno. Novillos de El Retamar, bien presentados y variados de juego. Joel Ramírez: palmas tras aviso y silencio tras dos avisos. Sergio Rollón: palmas tras aviso y vuelta al ruedo. Ignacio Garibay: palmas y ovación tras aviso.

