CIUDAD DE MÉXICO. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, no le ha enviado mensajes ni realizado una sola llamada para indicarle qué hacer en el Gobierno.
Un día después de negar en su Segundo Informe que existan rompimientos al interior de la 4T, la Mandataria sostuvo que el ex Presidente se ha mantenido al margen de las decisiones de su Administración y calificó como absurdo que exista una confrontación entre ambos.
«El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido sumamente respetuoso con nuestro Gobierno, sumamente respetuoso. No ha mandado ningún mensaje que diga: ‘haz esto, haz aquello, no estoy de acuerdo con esto que hiciste, no me parece'», afirmó.
«No ha habido una sola llamada que me haya dicho esto o aquello. Esta idea de que detrás de la Presidenta está gobernando López Obrador es una idea muy machista, la verdad».
Sheinbaum afirmó que el político tabasqueño se encuentra retirado de la actividad política y concentrado en terminar su segundo libro, por lo que rechazó que intervenga en las decisiones de su Administración.
Tras denunciar que los señalamientos sobre una ruptura con el ex Presidente buscan debilitar a su movimiento, sostuvo que ni ella ni López Obrador, en su momento, han intervenido para la definición de las candidaturas de Morena.
«Los candidatos en Morena los pone el pueblo porque los ponen las encuestas. Ni siquiera la Presidenta participa, ni en su momento el Presidente López Obrador, en definir a los candidatos. Eso es lo que le da una enorme cohesión a nuestro movimiento», afirmó.
«Es absolutamente falso que quieren poner, quieren incidir en una división. Eso sí quieren ellos, quieren que haya una división. ¿Para qué? Pues para debilitar al movimiento que representamos, pero otra vez van a fracasar».
Caso Sinaloa
La Presidenta se refirió expresamente a la crisis de Sinaloa como uno de los episodios que, dijo, han alimentado las versiones sobre una confrontación con el ex Mandatario.
«Ahora que pasó lo de Sinaloa, lo de Rocha y demás, ahora ya se inventaron de que hay una pugna interna y de que vamos a ver si la Presidenta ahora sí pone a sus candidatos para demostrar que tiene el control del País», reprochó.
El Gobernador Rubén Rocha, cercano a López Obrador, regresó el 21 de agosto a la gubernatura después de 112 días de licencia sin haber informado previamente a Sheinbaum, en medio de investigaciones y señalamientos de autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos de funcionarios sinaloenses con el crimen organizado.
El Gobierno federal se deslindó de la reincorporación y la Presidenta calificó posteriormente la decisión como «imprudente»; tras permanecer 34 horas nuevamente en el cargo, Rocha solicitó otra licencia.
En días pasados, ante las versiones de que López Obrador habría alentado el regreso del sinaloense, Sheinbaum negó haber hablado con el ex Presidente sobre el caso y calificó esa interpretación como «política ficción».
Ayer, al cerrar su Segundo Informe de Gobierno, la Mandataria había respondido a las versiones sobre fracturas en el oficialismo con un llamado a mantener la cohesión interna.
«Somos parte del proyecto de la Cuarta Transformación de la vida pública, que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos», dijo.
Natalia Vitela Paredes
Agencia Reforma
