CDMX. La Secretaría de la Defensa Nacional alistó a mil 415 integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, así como nueve aeronaves y maquinaria pesada, para reforzar las labores de auxilio ante los efectos del huracán «Polo».
El dispositivo quedó establecido en el Valle de México como parte de la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre, una reserva destinada a movilizarse cuando la magnitud de una emergencia rebase la capacidad de las unidades militares desplegadas en las entidades afectadas.
Defensa informó que los mandos territoriales ya aplicaban el Plan DN-III-E en las zonas bajo riesgo.
La preparación se realizó mientras «Polo» se mantenía como huracán categoría 5 frente a las costas del Pacífico mexicano.
En reporte, el centro de «Polo» se localizaba a 335 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 555 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima.
El fenómeno registraba vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora, con rachas de hasta 325 kilómetros por hora y se desplazaba lentamente hacia el norte, a aproximadamente cuatro kilómetros por hora.
Aunque la trayectoria prevista mantenía el núcleo del ciclón mar adentro, sus bandas nubosas provocaban lluvias muy fuertes e intensas desde Jalisco hasta Oaxaca.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó precipitaciones de entre 75 y 150 milímetros en zonas de Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, además de acumulados de 50 a 75 milímetros en Jalisco.
También estimó rachas de viento de 60 a 80 kilómetros por hora y oleaje de tres a cuatro metros en las costas de Michoacán y Guerrero, así como olas de dos a tres metros en Colima y Oaxaca.
Las precipitaciones podían incrementar los niveles de ríos y arroyos, y provocar deslaves, inundaciones, encharcamientos y reducción de visibilidad.
La Fuerza de Apoyo preparada por Defensa incluyó nueve unidades de maquinaria pesada, cinco células de sanidad, cinco de intendencia, cinco de transmisiones y seis binomios canófilos.
El componente terrestre contó, además, con una cocina móvil, una planta potabilizadora, una torre de iluminación y dos camiones de volteo, mientras que el aéreo fue integrado por cinco aviones y cuatro helicópteros.
Para trasladar personal, equipo e insumos, fueron dispuestos 20 tractocamiones y 15 vehículos con capacidad de 6.5 toneladas.
En el Centro Estratégico Militar de Acopio de Santa Lucía, Estado de México, la Defensa concentró una reserva de 15 mil 965 despensas, 13 mil 890 canastas alimentarias y un millón 949 mil 227 litros de agua embotellada.
Los recursos permitirían proporcionar atención médica, preparar alimentos, suministrar agua potable, restablecer comunicaciones y apoyar en labores de búsqueda y remoción de materiales.
En paralelo, la Secretaría de Marina mantuvo activado el Plan Marina en fase preventiva en los estados del litoral del Pacífico.
