Atacando a quienes dan resultados
Circula en redes sociales un oficio firmado por el Dr. Raúl Federico García Pérez en el que se giran instrucciones a las y los directores de las Unidades Académicas para que, a partir del próximo semestre, se dejen de otorgar descargas por 5 horas a las y los docentes que forman parte del SNII.
Dicho oficio tiene copias para la Secretaría General de la UAZ, para la Secretaría Administrativa, para el secretario Académico de la Universidad, para el Secretario General del SPAUAZ, para el coordinador de Admisión, Adscripción y Promoción del SPAUAZ y está fechado el 18 de septiembre de 2026.
Derivado de ese oficio surgen muchas preguntas, por ejemplo: ¿hemos visto circular un oficio similar en el que se gire la instrucción de reducir las horas de confianza y funcionarios de las unidades académicas?, ¿se ha hecho un “estudio actuarial” de parte de la administración central en el que se mida el impacto económico de esa medida?
¿Puede el Coordinador de Personal tomar una medida de esa naturaleza? ¿Por qué les gira copia a todos ellos menos al rector, acaso hay un acuerdo que el resto de los funcionarios a quienes se les gira copia desconocen? ¿Se ha dado a conocer alguna respuesta de parte de la representación sindical sobre ese oficio?
Estas preguntas no son solo con el afán de generar conflicto, sino de llamar a la reflexión. En primer lugar, se ha dicho que se reducirán prestaciones y funcionarios para ajustarse a lo establecido en el convenio de apoyo financiero, pero no ha circulado, será porque no existe, ningún oficio que señale cuántos funcionarios y horas de confianza hay autorizados para cada unidad académica y solicitándoles que se ajusten a esos números a partir del próximo semestre, lo que nos lleva a pensar que la medida no es para todos.
Por otro lado, la administración central siempre se justifica diciendo que el recorte de prestaciones tiene que ver con un estudio actuarial, pero para tomar esta medida no se está recurriendo a esa medida, lo que pareciera más una medida arbitraria, que no se basa en ahorro, sino en sacrificar cada vez más la ya precarizada labor docente y de investigación.
Los SNII no son un gasto para la universidad, al contrario, representan una fuente de ingresos, no solo para la institución, también para el estado. Su trabajo individual, porque no hay una política institucional de apoyo a la investigación (aquí la UAZ tendría que demostrar que efectivamente hay apoyos para laboratorios, experimentos, reactivos, suscripciones a revistas, etc.), la actividad de las y los SNII’s mejora los indicadores de la universidad por su trabajo en programas pertenecientes al Sistema Nacional de Posgrados que generan becas para los estudiantes, lo que aporta recursos adicionales que se gastan en nuestra entidad. Los funcionarios y personal de confianza de la universidad no pueden presumir lo mismo.
De los 547 SNII’s que tiene la UAZ no todos tienen la descarga de 5 horas a la que hace referencia el oficio, y la descarga no es mayor a 5 horas / semana / mes, por lo que suponiendo sin conceder que al menos la mitad de los SNII’s tuvieran esa descarga – dato que no se puede comprobar porque la información de la UAZ en transparencia no proporciona dicho dato -, estaríamos hablando de un ahorro de 1 mil 368 horas; sin embargo, el número de funcionarios y personal de confianza es más o menos similar al número de SNII’s, pero están descargados con 10 o 20 horas, medios tiempos y tiempos completos, lo que significa que el ahorro sería mucho mayor si se reduce el número de funcionarios, suponiendo que en promedio los 560 funcionarios tengan una descarga mínima de 10 horas, estamos hablando de 5 mil 600 horas.
Solo para la reflexión.
