Los secretarios de gobierno (1822-1858)
La imposición de las narrativas presidencialistas en las historiografías políticas ha desaparecido la presencia de otras figuras políticas, incluso constitucionales, las cuales son indispensables para comprender las trayectorias gubernamentales.
En el siglo 19, antes de la revolución de Ayutla, además del gobernador, cinco figuras sobresalen en el entramado del Poder Ejecutivo: el secretario de gobierno; los jefes políticos de los partidos; los directores de instrucción pública, de las milicias y de la Hacienda estatal. El Poder Legislativo les obsequió su aquiescencia.
Interesado en señalar a los secretarios de gobierno, cito el articulado de la Constitución de 1825, para que aprecie la figura jurídica, no como un subordinado simple, sino como el impar contrapeso directo del gobernador en turno.
En el título cuatro, capítulo tres, entre los artículos 108-112: “El gobierno para todo el despacho y giro de los negocios de su inspección, tendrá un secretario que se denominará secretario del despacho de la gobernación de Zacatecas. Será el jefe de la secretaría y su nombramiento se hará por el gobernador, a propuesta en terna del Congreso; correrán a su cargo todos los negocios del gobierno del estado, sean cuales fueren. Debe ser ciudadano en el ejercicio de sus derechos, y de veinte y cinco años de edad, a lo menos, nacido en cualquiera estado de los de la Unión, y vecino de éste, cinco años antes de su elección. Es responsable el secretario de todos sus procedimientos y puede ser acusado ante el Congreso por cualquier individuo del pueblo. El gobernador del estado formará un reglamento para el gobierno de su secretaría, y despacho de los asuntos que corren a su cargo”.
Los datos reunidos arrojan algunas imágenes: además de ser los responsables de la redacción y contenido de los periódicos y la imprenta estatal, fueron lectores concisos de papeles gubernamentales. Provenían más de “oficios intelectuales” —profesores del Instituto, redactores y colaboradores de periódicos, escribanos de asuntos privados— y cimentaron la burocracia destinada al registro de los actos de la autoridad. Eran parte de la elite letrada local.
El primer secretario de la gobernación fue Marcos de Esparza. La misma labor la hizo durante la Diputación provincial y en los balbuceos de la República y fase preconstitucional (1822-1825). En ese período fungió como encargado de despacho. Existen dos detalles para que esto ocurriera: era menor de 25 años y todavía no es reconocido como abogado.
En los siguientes años permaneció en la secretaría como oficial primero y redactor de la Gaceta del Gobierno Supremo del Estado de Zacatecas. En la historia de la prensa es una referencia necesaria por las distintas facetas que realizó, desde agente de suscripciones de periódicos foráneos, redactor de impresos regionales y anfitrión de tertulias lectoras. Fue gobernador por designación (1844-1846) —su secretario fue Manuel González Cosío—; oficial encargado de la secretaría de Hacienda (1851-1852); y representante en varias asambleas nacionales.
Manuel González Cosío (Zacatecas, 1790 – Pabellón, Ags., 1849) fue el primer secretario del despacho de la gobernación de Zacatecas de la primigenia fase constitucional (1825-1834). Estudió en el seminario de Guadalajara, donde cursó filosofía.
Previo a su arribo a la ciudad de Zacatecas, se desempeñó como administrador de correos en Jerez. Parte de sus ingresos económicos los consiguió en inversiones que realizó en actividades mineras. Fue gobernador en 1835 (enero-mayo) y en 1846-1849, en ambos casos lo destituyeron por razones políticas. En el primer período, el secretario fue Marcos de Esparza.
En la fase de la República centralista y las revueltas siguientes, la secretaría dio entrada a abogados que hicieron sus prácticas en el despacho del abogado y gobernador Santiago Ruiz de Villegas (1835-1842): Diego Velasco (1835); Gregorio Llamas (1835-1842); Atenógenes Rodríguez Llamas (1842-1844); y, Manuel José de Aranda (1846-1849). Gregorio y Atenógenes fueron opositores al grupo de federalistas de González Cosío; como diputados impulsaron su salida del Poder Ejecutivo. Los tres procedían de familias de Jerez.
Jesús Valdés (1849-1850) ingresó como escribiente, luego como oficial primero de la secretaría. En esa condición fue responsable de la administración y redacción del periódico oficial del gobierno estatal. Con él inició una renovación generacional, la que se inmiscuyó en la guerra antisantanista y proreforma: Victoriano Zamora y Severo Cosío (1850-1853); Manuel Zavala, Fernando A. Velasco, Vicente Hoyos, José María Castro y Francisco Pavón (1853-1855). Los primeros fueron gobernadores (1855-1858), Hoyos también (1858).
POSDATA
Una “experiencia religiosa” los conciertos de Harry Styles. Todavía retumbo con el coreo multitudinario de Signs of the times. Qué bueno es escoger libremente el consumo musical.
