VILLANUEVA. Por miedo a la inseguridad, el Órgano Interno de Control (OIC) de Villanueva reportó que no se hicieron verificaciones presenciales de obras en dos comunidades del municipio: Palomas Viejas de San Francisco de la Sierra y Laguna del Carretero, donde se instalaron bombas sumergibles. Además, un funcionario fue señalado por supuestas irregularidades.
“Con el objetivo de salvaguardar la integridad física del personal comisionado, y al mismo tiempo dar cumplimiento a nuestras funciones de fiscalización, se determinó aplicar un mecanismo alternativo de supervisión”, apuntó Nadia Ortega Zamora, titular del OIC.
Durante su segundo informe trimestral del año, entregado este mes a la Auditoría Superior del Estado (ASE), Nadia Ortega explicó que en el caso de ambas localidades se contactó a los beneficiarios vía remota para que les confirmaran la instalación y adecuado funcionamiento del equipo.
FUNCIONARIO ESTATAL, OBSERVADO
Armando Viramontes Navarro, servidor público con puesto directivo y asesor en la Secretaría General de Gobierno, se vio involucrado en observaciones por supuestas irregularidades en Villanueva.
Lo anterior, luego de que el OIC pidió la justificación de funciones de los asesores municipales Saraí Bañuelos Vital, Adrián Palacios Pérez y Viramontes Navarro, por supuesta duplicidad de funciones con quienes ya estaban en el área jurídica del ayuntamiento.
Aunque hubo una respuesta del Departamento Jurídico para justificar y aclarar las funciones de los dos primeros, no se dio una explicación en cuanto al caso de Viramontes Navarro, adscrito a la Coordinación de Asesores de la Secretaría General de Gobierno.
Según datos de transparencia, Armando Viramontes recibe un salario bruto mensual de 36 mil 483 pesos en el gobierno estatal, mientras que en Villanueva firmó un contrato de prestación de servicios por 14 mil pesos mensuales que estará vigente este año.
