ZACATECAS. El gobernador David Monreal Ávila defendió la construcción de la prensa Milpillas, aunque afirmó que antes de avanzar en la obra como autoridad deben escuchar todas las posturas, “así sea la negativa de uno o dos frente a las mayorías, hay que seguir agotando hoy la discusión”.
El posicionamiento del mandatario surge luego que el Movimiento en Defensa del Territorio y Río Atenco (REMA) informó que comunidades y habitantes obtuvieron, con 12 amparos, la suspensión provisional de la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para la construcción de la presa.
“Desconozco estos amparos de los que me mencionan, pero no desconozco de la mala voluntad, la mala leche, tan mala que no se ha podido cristalizar”, dijo Monreal Ávila, al sostener que la construcción de esta presa en Jiménez del Teul representa una alternativa extraordinaria para garantizar la disponibilidad de agua en el estado.
“Yo sigo sosteniendo que lo mejor que le puede pasar no solo a este estado, sino a nuestra patria, es seguir velando por la cosecha de agua”, afirmó.
AGUA, RETO PARA EL FUTURO
El mandatario destacó que el agua representa uno de los principales retos para el futuro y consideró que la presa Milpillas puede convertirse en una obra de gran relevancia para Zacatecas y el país.
Por ello, llamó a mantener una discusión pública sobre el proyecto que permita analizar sus beneficios y alcances, al afirmar que la decisión sobre una obra de infraestructura de esta magnitud no debe depender solo de la postura del gobierno.
En este sentido, explicó que ha planteado la necesidad de un debate social sobre las bondades del proyecto, con la participación de especialistas y ciudadanos, a fin de generar información suficiente y alcanzar consensos.
El gobernador afirmó que esta postura explica, en parte, que la construcción de Milpillas no haya iniciado ni avanzado como se esperaba, “ahora las obras de infraestructura de esta naturaleza deben ser discutidas para llegar al consenso, para llegar a voluntades”.
Reiteró que el objetivo debe ser construir acuerdos mediante un proceso incluyente, por lo que descartó que su gobierno busque imponer una decisión sin escuchar a quienes mantienen una postura contraria al proyecto.
