ZACATECAS. Alrededor del 70 por ciento de las llamadas que se reciben durante las vacaciones en el Sistema de Emergencias 911 son falsas. Una situación que provoca la movilización innecesaria de personal operativo y retrasa la atención de casos que representan un riesgo real para la población, señaló el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Arturo Medina Mayoral.
Ante ello, el funcionario hizo un llamado a madres, padres de familia y tutores para que supervisen el uso que niñas, niños y adolescentes hacen de los teléfonos durante estas semanas de receso escolar.
Explicó que, con frecuencia, los menores permanecen solos en casa, debido a las actividades laborales de sus padres, y realizan llamadas telefónicas de “broma” al Sistema de Emergencias.
“Tenemos que acudir a cada reporte que se recibe, aunque después resulte falso. Eso implica distraer personal y recursos que podrían estar atendiendo una emergencia real”, lamentó.
Asimismo, destacó que este tipo de acciones afecta la capacidad de respuesta de las corporaciones, ya que cada llamada debe ser atendida conforme a los protocolos establecidos.
EL USO DEL 089
El titular de Seguridad Pública recordó que, para reportar delitos como robos u otras conductas que no representan una emergencia inmediata, la ciudadanía puede utilizar la línea 089 de denuncia anónima, la cual fue habilitada para agilizar la recepción de este tipo de reportes.
Lo anterior, indicó, contribuye a disminuir la saturación del Sistema de Emergencias y facilita que las autoridades canalicen con mayor oportunidad los reportes relacionados con la comisión de delitos.
Esto, explicó Medina Mayoral, ya que el 911 concentra emergencias de toda índole, principalmente situaciones médicas, accidentes, incendios y hechos que ponen en riesgo la vida de las personas, por lo que mantener libre esa línea permite ofrecer una respuesta más rápida y eficiente.
Además, reiteró el llamado a la población para hacer un uso responsable de ambas líneas telefónicas y evitar las llamadas falsas, ya que estas no solo representan una distracción de recursos humanos y materiales de las corporaciones y cuerpos de emergencia, sino que también pueden retrasar la atención a personas que realmente requieren el auxilio inmediato.
