ZACATECAS. La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) en Zacatecas consideró “una medida arbitraria” el cierre definitivo de todas las escuelas que operen bajo modalidades militarizadas, militares o castrenses que ha sido ordenado por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Katia Carolina Robles Sánchez, presidenta de la UNPF en el estado, afirmó que, aunque la asociación no ha elaborado un posicionamiento oficial, «sí lo que queremos es que se vean los casos particulares para que no se tome una decisión en general que a lo mejor puede afectar a miles de estudiantes».
El cierre de estos planteles, fijando el 31 de agosto de 2026 como fecha límite, ha sido la respuesta de la SEP al caso de Dafne Zapata, adolescente de 13 años que murió por asfixia por sumersión durante un campamento de verano en la Academia Militarizada Marina Doenitz en Ciudad Madero, Tamaulipas.
«Obviamente fue muy lamentable lo que sucedió; y más que tomar la decisión de cerrar por completo las escuelas con estas características, creemos que se debe ir a la raíz de este problema», declaró, al sostener que la medida adoptada por la SEP no es lo más adecuada.
Robles Sánchez consideró que es necesario investigar más a fondo la situación que ocurrió en Tamaulipas para encontrar otro tipo de soluciones que no sean cerrar estos planteles y afectar a miles de estudiantes, «habría que checar los casos particulares y no generalizar».
En el caso de Zacatecas, sostuvo que tanto el Bachillerato Militar como el Bachillerato Policía han dado muy buenos resultados en la formación académica y la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) no ha recibido ningún tipo de denuncia por abusos en ambas escuelas.
Enfatizó que además de Zacatecas tienen conocimiento de otras entidades que cuentan con este tipo de instituciones educativas y que también han dado buenos resultados.
Katia Carolina Robles destacó que la UNPF siempre va a velar por la educación, «los padres siempre somos los primeros responsables en la educación de nuestros hijos».
