La indignación movió a habitantes del municipio a salir a marchar para exigir justicia para la niña de 10 años que fue agredida física y sexualmente por un adolescente de 13 años en la comunidad Aguacate de Abajo, el 10 de julio.
Vestidos de blanco y con pancartas en mano, los pobladores de comunidades aledañas recorrieron las calles de la cabecera municipal con la consigna “Justicia, justicia” y exigencias a las autoridades que brinden protección a las infancias.
El contingente, integrado por familiares, amigos, conocidos y pobladores, partió de la escuela primaria J. Trinidad García de la Cadena, con dirección al Malecón.
Durante el trayecto, con gritos expresaron su respaldo a la víctima y su familia, al tiempo que exigieron “protección a la infancia y castigo al agresor”, sin que se justifique su libertad por su edad.
Guadalupe Muñoz Rubio, quien convocó a la manifestación, afirmó que en próximos días entregarán un documento dirigido a Cristian Paul Camacho Osnaya, titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), para exigir justicia y acción penal en contra del adolescente que violentó a la niña.
“Sabemos de antemano que por su edad no puede ser detenido; no obstante, venimos a exigir principalmente a quienes se dedican a los derechos humanos, ¿cómo va a valer más el derecho humano de él que el de una víctima?”, cuestionó.
Al respecto, llamó a una actualización de las leyes, “que se haga una excepción en este caso tan grave, que se mantenga al menor en el tutelar […] y después que se le juzgue como un adulto con base en el delito tan grave que cometió”.
El documento, dirigido al titular del FGJE, contiene tres demandas: La intervención directa y exhaustiva de la Fiscalía para garantizar la aplicación inmediata de las máximas medidas cautelares y socioeducativas, permitidas legalmente dentro del sistema correspondiente al grupo etario del menor imputado, priorizando en todo momento la protección integral y absoluta de la víctima.
Asimismo, el acompañamiento integral, medidas de protección y asesoría jurídica prioritaria para la niña y su núcleo familiar.
También exigen el impulso interinstitucional, mediante un exhorto formal al Congreso de la Unión, para una reforma penal profunda a nivel federal que modifique la Ley Nacional en la materia, impidiendo que menores que cometan delitos graves eludan la acción de la justicia y la contención adecuada.
Y es que al encontrarse el presunto responsable en el grupo de menores de entre 12 y menos de 14 años, la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes no contempla medidas privativas de la libertad, por lo que no puede ser detenido ni sometido a internamiento.
LOS HECHOS
Muñoz Rubio afirmó que es injusto que el adolescente no sea retenido, luego de que aventó a la niña de 10 años desde un puente y, posteriormente, la arrastró por unas huertas en la comunidad Aguacate de Abajo.
“Se nos hace indignante y estamos aquí presentes todos por la atrocidad en la que el niño, si se le puede llamar niño, actuó en contra de esta niña”, enfatizó.
Explicó que otro niño, quien vio la agresión, dio aviso a un grupo de adultos para que apoyara a la menor; sin embargo, al llegar al lugar ya se la había llevado el atacante y pudo ser localizada por el rastro de la sangre.
ABANDONO
El adolescente de 13 años estudiaba en una Telesecundaria de una comunidad de Tabasco y presentaba actitudes de “rebeldía hace poco tiempo, no siempre”, relató Evelia Núñez Llamas, supervisora de Telesecundarias en la demarcación.
Responsabilizó al padre del menor de no atender los reportes de mala conducta de su hijo, pues recordó que su maestra realizó reportes en los que exponía que el alumno tenía actitudes rebeldes dentro del plantel, “la ignoraba, no trabajaba, fumaba dentro de la escuela”.
La supervisora, quien participó en la manifestación, consideró que el padre de familia trató de justificar las actitudes de su hijo. “Nunca aceptó que el responsable de la educación de su hijo es él y no los demás”, reclamó.
Expuso que “en general, los alumnos de Telesecundaria son buenos chicos, viven en las comunidades y yo puedo decir que son adolescentes que son atendidos por sus padres, que se preocupan por ellos, que no dan problemas, son casos aislados en los que sí, pero son casos salvables hablando con ellos”.
Por esta situación, la supervisora dijo que en este caso faltó acompañamiento e inculcar valores al adolescente, por ello consideró que “el señor [el padre] debe recibir un castigo, no solo su hijo, porque a fin de cuentas él fue quien lo mal educó”.
COLECTA
Al finalizar la marcha, a los participantes se les avisó de la creación de un grupo de contención de la niña de 10 años, integrado por seis personas originarias de Tabasco, quienes realizan la recaudación de fondos con una colecta y la realización de rifas.
Aclararon que la colecta no es porque el hospital no cubra los gastos, sino para apoyar a la familia en los costos que implicará la recuperación de la niña, posterior a las intervenciones quirúrgicas y tratamientos médicos.
La familia es de escasos recursos, su padre tuvo que regresar de Estados Unidos, donde trabajaba y prácticamente renunció a su contrato, “ellos, en este momento comienzan un nuevo viacrucis, es por eso que estamos juntando este dinero”, explicaron los organizadores.
El grupo de contención solo maneja dos cuentas bancarias donde pueden realizar las donaciones de manera directa.
Por recomendación de la FGJE, solo un grupo de personas se encarga de juntar el dinero, porque ya hubo quienes se hicieron pasar por familiares de la menor para pedir ayuda económica.
Las integrantes del grupo de contención agregaron que seis cajas selladas circularán por el municipio para la colecta y después serán entregadas a la familia.
