SOMBRERETE. El alcalde Ramiro Hinojoza Aguayo acusó a funcionarios de la administración municipal pasada y de dependencias federales de presunta colusión y cohecho, luego de recibir requerimientos de pago inmediatos por una deuda heredada que asciende a los 450 millones de pesos.
Como parte de ello, cuestionó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) permitieran el crecimiento de dicho pasivo durante los últimos seis años sin aplicar sanciones previas.
“No habían pasado tres meses de nuestra administración cuando la Semarnat ya nos había enviado un requerimiento de pago, y no de manera afable, sino amenazante, por la operatividad del tiradero municipal.
“[Sin embargo], ese basurero no lo pusimos en funcionamiento nosotros; no fue cuestión de que decidiéramos que así se iba a operar […]. No se atendía como nosotros lo hemos hecho, con maquinaria permanente, para dar una mejor presentación y una forma más ecológica y sustentable. A nosotros sí nos quieren chingar”, denunció.
UNA SITUACIÓN DELICADA
El alcalde destacó que la situación financiera del municipio es “delicada”, pues durante seis años se dejó que avanzaran las deudas de Impuesto Sobre la Renta (ISR) y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
“Fue casi al final de la administración cuando el seguro embargó cuentas, pero tuvieron que pasar casi seis años: es una burla. Incluso muchas veces he pensado que la misma gente de las dependencias podrían estar coludidos en alguna parte”, destacó.
Hinojoza Aguayo consideró injusto que a su administración se le atribuya una responsabilidad del gobierno pasado, especialmente cuando ahora se plantea la creación de una planta recicladora al interior del basurero.
“No sé cuál es el tema con nosotros, que hemos tratado de darle el manejo adecuado. Pero como no hemos caído en sobornos, en ofrecerles dinero, entonces a nosotros sí nos quieren chingar”, enfatizó.
Expuso que esta situación “debe ser cosa de funcionarios, no de cuestiones partidistas, porque no entiendo yo de otra manera. Insisto, recibían moches. Cómo en seis años no se hizo nada, a nosotros ya nos traen de la gamarra”.
